el sabroso oficio / del dulce mirar

Góngora

sábado, 22 de noviembre de 2014

Händel para Santa Cecilia




"Lascia ch'io pianga" es un aria para soprano de Georg Friedrich Händel. La melodía para la canción comenzó como una danza asiática en la ópera Almira, de 1705. Como un aria fue usada por primera vez en 1708 en el oratorio Il trionfo del Tempo e del Disinganno, con un texto distinto y bajo el nombre "Lascia la spina, cogli la rosa". (Wikipédia)



Un detalle de Santa Cecilia, de Rafael








viernes, 21 de noviembre de 2014

Pierre Louys - El pasado que pervive




EL PASADO QUE PERVIVE

Dejaré el lecho como ella lo ha dejado, deshecho y quebrantado, revueltas las sábanas, a fin de que la forma de su cuerpo quede impresa junto a la del mío.

Hasta mañana no iré al baño, ni vestiré vestidos, ni peinaré mis cabellos, porque temo borrar sus caricias.

Ni en la mañana, ni en la tarde, comeré y no pondré en mis labios ni carmín ni afeites a fin de que su beso perdure.

Dejaré los postigos cerrados y no abriré la puerta porque temo que el viento arrastre los recuerdos que quedan.

Pierre Louys

De Las canciones de Bilitis (1894)




LE PASSÉ QUI PERVIT

Je laisserai le lit comme elle l'a laissé, défait et rompu, les draps mêlés, afin que la forme de son corps reste empreinte à côté du mien.

Jusqu'à demain je n'irai pas au bain, je ne porterai pas de vêtements et je ne peignerai pas mes cheveux, de peur d'effacer les caresses.

Ce matin, je ne mangerai pas, ni ce soir, et sur mes lèvres je ne mettrai ni rouge ni poudre, afin que son baiser demeure.

Je laisserai les volets clos et je n'ouvrirai pas la porte, de peur que le souvenir resté ne s'en aille avec le vent.





(Fotografía de Helmut Newton)



Una ilustración de Georges Barbier para este libro.



lunes, 17 de noviembre de 2014

Dámaso Alonso y Abel Santos




INSOMNIO

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches?

Dámaso Alonso

De su libro Hijos de la ira (1944)

* * * * * * *

CUENTAS LA SUERTE A PULSO

Madrid de 2009 es una ciudad de medio millón de parados
según las últimas estadísticas

A veces, en la noche de mi cuarto alquilado,
yo me revuelvo y me incorporo
y voy de trabajo en trabajo por días sueltos
porque 190 pulsaciones
no son bastantes para las 200 que requería
el puesto de grabador de datos.

Desde que tenía 16, he tendido los ojos para siempre
a este hermano imbécil o santo del poema,
que dijo Raúl Núñez.

Así que descargo mobiliario escolar
en colegios tipo el club de los poetas muertos
con trofeos y jardines y mucha luz...
Y le pido cuentas, a mis 33 años, a la poesía
que me ha llevado a estar ganándome así el pan
junto a estudiantes de 20.

200 pupitres a músculo en 150 minutos.

La situación, me dicen, está peor
de lo que habíamos imaginado
para que alguien de tu edad trabaje con nosotros.
Ellos fuman y hablan con optimismo
de las fiestas universitarias en Salamanca
con jóvenes y copas hasta arriba,
de drogas que probarían
y de besarse con chicas en lugares
sin demasiado peligro de vida o de cansancio.

400 sillas de futuros economistas a la espalda.

Y entonces comprendo
que me pesan más los errores y la espera
de reconocimiento y jardines y mucha luz...

Hay miles de premios, por suerte,
para seguir escribiendo.

Yo pienso en ti,
en cómo tus abrazos me arman de paciencia
en las tibias e insolventes tardes otoñales,
y en cómo mi corazón es ahora un guerrero distinto
que se está ganando a pulso la eternidad contigo
en este contrato basura con el tiempo.

Donde el amor siempre cuenta.


Abel Santos


De su libro Todo descansa en la superficie. Ediciones Vitruvio, 2013; publicado también en la antología En legítima defensa. Poetas en tiempo de crisis. Bartleby Editores, 2014.


Demasiado joven para el blues, blog de Abel Santos




(Fotografía de Juan Juanatey)




domingo, 16 de noviembre de 2014

Tommy Flanagan - Like Someone in Love


Recordamos al pianista y compositor Tommy Flanagan, que se fue tal  día como hoy hace trece años. Interpreta quí Like Someone in Love, una canción popular compuesta en 1944 por Jimmy van Heusen con letra de Johnny Burke.





Y teniendo en cuenta que Flanagan acompañó con su trío en numerosas ocasiones  a Ella Fitzgerald, he aquí un tema de Cole Porter, My Heart belongs to Daddy, interpretado en directo:







"As pessoas nascem com as palavras que lhes pertencem na barriga..."




As pessoas nascem com as palavras que lhes pertencem na barriga,
e morrem quando as disserem todas.

[Da sabedoria africana, conduzida por Teolinda Gersão]



("Las personas nacen con las palabras que les pertenecen en la barriga,
y mueren cuando las digan todas")



(Leído en O cheiro dos livros)




(Fotografía: © Eric Laforgue. Cinema Monumental de Benguela, Angola)



sábado, 15 de noviembre de 2014

Red Garland - It's impossible



It's impossible, es decir, Somos novios, de Armando Manzanero –como se titula la versión en inglés de este bolero– en las manos de Red Garland, pianista de jazz que ya ha estado varias veces en este blog, acompañando a John Coltrane (I Want to Talk about You) o a Miles Davis (It Never Entered My Mind), entre otros temas.

Suena bien, ¿no? Seguro que a Manzanero le gustaba.








viernes, 14 de noviembre de 2014

Hans Magnus Enzensberger - "No sé, ¿se defiende la roca...?"




No sé, ¿se defiende la roca
del liquen?
No la fuerza,
la habita,
la hace habitable.

Hans Magnus Enzensberger



XIV

Ich weiß nicht, wehrt sich der Fels
gegen die Flechte?
Sie sprengt ihn nicht,
sie bewohnt ihn,
macht ihn bewohnbar.






(Fotografía de Jacinta Lluch Valero)