El Ángel de la Revelación (c. 1805), de William Blake
Una cita bíblica en un libro de la escritora italiana Natalia Ginzburg:
Conozco tus palabras y que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!; mas porque eres tibio, y no eres caliente ni frío, estoy para vomitarte de mi boca.
Apocalipsis, 3, 15-16
.jpg)

2 comentarios:
Es lo que tiene la indefinición, que tiene estas consecuencias apocalípticas.
Un saludo.
Ni chicha ni limoná, ¿verdad?
Saludos
Publicar un comentario en la entrada