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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

miércoles, 31 de octubre de 2012

Carlos Drummond de Andrade - Poema de siete caras

Drummond  en su casa de la calle Joaquim Nabuco, Río de Janeiro, 1951 (Fotografía de M.G.E.)


El día 31 de octubre de 1902, nació en Itabira, ciudad del estado de Minas Gerais, el poeta brasileño Carlos Drummond de Andrade. Mucha gente en Brasil celebra el Dia D de Drummond. Nosotros, aquí, también.


Página del Dia D de Drummond (en portugués)


POEMA DE SIETE CARAS

Quando nací, un ángel bizco
de esos que viven en la sombra
dijo: ¡Ve, Carlos! a ser un inútil en la vida.

Las casas espían a los hombres
que corren detrás de las mujeres.
La tarde tal vez fuese azul,
y no hubiese tantos deseos.

El tranvía pasa lleno de piernas:
piernas blancas negras amarillas.
Para qué tanta pierna, Dios mío, pregunta mi corazón.
Sin embargo mis ojos
no preguntan nada.

El hombre detrás del bigote
es serio, sencillo y fuerte.
Casi no habla.
Tiene pocos, raros amigos
el hombre detrás de las gafas y del bigote.

Dios mío , por qué me abandonaste
si sabías que yo no era Dios
si sabías que yo era débil.

Mundo mundo vasto mundo,
si yo me llamara Raimundo
sería una rima, no sería una solución.
Mundo mundo vasto mundo,
más vasto es mi corazón.

Yo no debía decírtelo
pero esa luna
pero ese coñac
le vuelven a uno conmovido como el diablo.

Carlos Drummond de Andrade


Poema traducido por El transcriptor.





POEMA DE SETE FACES

Quando nasci, um anjo torto
desses que vivem na sombra
disse: Vai, Carlos! ser gauche na vida.

As casas espiam os homens
que correm atrás de mulheres.
A tarde talvez fosse azul,
não houvesse tantos desejos.

O bonde passa cheio de pernas:
pernas brancas pretas amarelas.
Para que tanta perna, meu Deus, pergunta meu coração.
Porém meus olhos
não perguntam nada.

O homem atrás do bigode
é sério, simples e forte.
Quase não conversa.
Tem poucos, raros amigos
o homem atrás dos óculos e do bigode.

Meu Deus, por que me abandonaste
se sabias que eu não era Deus
se sabias que eu era fraco.

Mundo mundo vasto mundo,
se eu me chamasse Raimundo
seria uma rima, não seria uma solução.
Mundo mundo vasto mundo,
mais vasto é meu coração.

Eu não devia te dizer
mas essa lua
mas esse conhaque
botam a gente comovido como o diabo.