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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

lunes, 29 de octubre de 2012

Javier Rodríguez Marcos - Palabras

Fotografía de Petrus



PALABRAS

Nunca dejan de habitar la memoria
y se hunden con nosotros cuando se hunde
el barco de la vida –una metáfora–. Nunca
evacuan las bodegas
del alma –otra más–,
las sentinas tomadas por el agua podrida
de los remordimientos. Así brillan,
como brilla en la herrumbre
un pedazo de acero inoxidable,
como un metal precioso.

Imprevistas, de fuego, viejas, suenan
como ruido distinto, como si antes
no hubiesen sido dichas.

Como hielo inflamable, como rimas antiguas
–digamos hiel y miel–,
improbables, vacías y cargadas
de sentidos ocultos, sin sentido
como un antiguo tópico, ridículas,
agotadas en medio del camino
diciendo aquí me quedo, son las últimas
que olvidan nuestras bocas
tan cansadas
palabras de amor,

imperdonables.

Javier Rodríguez Marcos

Frágil, Hiperión, 2002



4 comentarios:

Manuel Marcos dijo...

Qué magnífico poema, Pedro, gracias por traerlo.
Salud

El transcriptor dijo...

Todo es cuestión de tratar bien a las palabras y saber escogerlas, como tú haces, Manuel.

Salud,

Pedro

Manuel Marcos dijo...

No había reparado en que la fotografia, me gusta, tiene armonía y dinamismo. Gracias por tus palabras, buen amigo.
Salud

Anónimo dijo...

Coincido con Manuel: un estupendo poema donde la palabra se dignifica.

Por cierto, el apellido del autor es Rodríguez y no Gónzalez. Por si quieres corregirlo.

Un saludo.
Elías