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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

viernes, 2 de noviembre de 2012

Más versos de Agustín García Calvo



Más versos de Agustín García Calvo en este viernes. Y ahora leídos por él mismo. De su libro Relato de amor. Endecha  (Lucina, Zamora, 1980), dedicado a la memoria de su padre, leemos y escuchamos la primera endecha:



1

A tí, que una vez me enseñaste a leer, deseo de vuelta
escribirte un largo relato de amor, a fin de que aprendas
de nuevo a leer. ¿Adónde tus ojos glaucos a ciegas
los llevó la locura? Dejaste olvidadas sobre la mesa
tus gafas al irte. ¿Por qué cristal en tu hoya de greda
podrás bocarriba leer? No importa: echaremos las cuentas
de la vida en un hilo de miles de lisas y ásperas perlas,
y aun dado que tú (que ni falta te hará) no escuches ni atiendas,
otros habrá tal vez que lo oirán, que al menos lo lean;
y al fin, ¿crees tú, señor de mi amor, que hay tal diferencia
de público a tí?: ¿de tí a las malvas que ya primavera
cría de tí?: ¿de mi voz al rumor del aire en la yerba?
A tí te lo doy: para otros será. Y si un día se queda
cuajada la voz en espeso papal y en vírgulas negras
y libro se hace y, según la costumbre humana (¿te acuerdas?),
se pliega y se case y se corta y en rústica se encuaderna,
un día vendré y traeré tu ejemplar reciente de prensa,
y aquí hoja por hoja el viento y la lluvia al pie de tu oreja
lo irán deshojando y la tinta escurriendo en siembra de letras.
Que quede tu libro abierto de cara sobre tu tierra.


Agustín García Calvo








Un pensador en busca de la escueta realidad, por José María Ridao

Un inolvidable filólogo, por Carlos García Gual




2 comentarios:

Manuel Marcos dijo...

Qué maravilla, Pedro, de poema. El mejor homenaje.
Salud

El transcriptor dijo...

El mejor homenaje que se puede hacer a un poeta, leerlo.

Salud, Manuel