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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Camilo José Cela - Amo ahora que estoy fuerte

Fotografía de Ériver Hijano


AMO AHORA QUE ESTOY FUERTE

O bien mujeres con cubos de carbón en el brazo,
O tenderos sencillos como acelgas dormidas,
O tiburones violentos, yo daría un tosido
Para romper la tinta que acenaga tus ojos.
Pienso que el sol ha de llegar por uñas
Con sabor a rodilla; o robaremos besos
De donde se fabrican, o ataúdes o asombros
Poniéndote mi mano dorada en una nalga
De igual temperatura que el viento en los olivos.
Porque el cristal es vino y el mármol un sonido
De impúdicas estatuas, y el despertar de lento
Como una atroz palabra con sabor a asesinato
Y amarillez de harina, provinciana y traidora
Y es un quejido torpe de paredes amigas
Y tactos conocidos por las antiguas calles,
Cuando los resquemores, los odios, las cebollas
Y afeitarse es un lujo; y los Bancos se cierran,
O huracanes de un golpe como mulas contentas
Nos golpean los muslos creyéndonos difuntos.
En mi esquina una dulce muchacha sin vestido
A la sidra se asemeja o a los cuchillos tiernos;
Y mientras yo sacudo como el viento el abrigo
Son las monedas tibias que ruedan por el suelo
Como si fuesen grillos; y estas azules ligas,
Que toco por cumplido, son señales
De un amor que lo rompe: desnudo y arrogante.
Y los estudiantes, que se ríen de veneno
Por los blancos retretes o por los guardarropas,
Me miran a hurtadillas y comentan atroces
Mis manos que conocen idénticos destinos
O senos que se rompen como libros; o usados
Sexos con naftalina
Se ríen por lo bajo por temor a mi espada.
Ponte seria muchacha ahora que estoy tan fuerte!
Y que los comensales esperen bostezando
Que no es mía la culpa de cumplir ahora años.
Y tus sabrosos pechos como almidón o menta
Son gritos o señales o turbiones de sangre
Que tengo en los oídos como en un mar soltero.
El reló se me ha roto al quitarme el chaleco
Y el armario de luna tiembla de sobresalto;
Pero tus ojos vulgares o tu melena rubia
Que acepta la almohada como un débil,
Son las muestras exactas de m pecho profundo
O de mis brazos que ahora son más fuertes que nunca.

Camilo José Cela


Cela escribió un libro de poemas titulado Pisando la dudosa luz del día en 1936, cuando tenía 20 años, que fue publicado en 1945. El origen del título son unos versos de la Fábula de Polifemo y Galatea (1613) de Luis de Góngora: el cíclope “Los bueyes a su albergue reducía, / pisando la dudosa luz del día.”

Reproduzco a continuación las dedicatorias que hizo el autor en la primera edición de 1945 y en la de 1960.


DEDICATORIA

[Edición de 1945]

Dedico este libro a los muchachos que escriben versos a los veinte años, los copian cuidadosamente en el mejor papel y los encuadernan luego con primor: preocupadamente, obstinadamente.
Hacia ellos está inclinada mi mejor y más sincera simpatía


[Edición de 1960]

Dedico este libro a los muchachos que tienen ahora veinte años; los de entonces ya ni me importan. Al hombre, salvo luminosas y señaladas excepciones, le prostituyen los años, la convivencia y la amarga lucha por la vida.
Dedico este libro a los muchachos de veinte años que escriben versos, los copian amorosamente en el mejor y los encuadernan luego con un feroz primor.
Siento por ellos un hondo y doloroso respeto.


Edición utilizada: Pisando la dudosa luz del día. Editorial Lumen, Colección El Bardo, 1975.



2 comentarios:

Francesc Cornadó dijo...

Poco conocido es este libro que a mi entender tiene un valor muy significativo y particular, primero por tratarse de un libro de poesía, género poco tratado por Cela y segundo porque Cela, en "Pisando la dudosa luz del día", se sitúa de lleno en la estética "postista".
Salud
Francesc Cornadó

El transcriptor dijo...

La verdad es que haba, o hablaba, muy poco del Cela poeta, aunque este libro fuese de juventud. Tiene valor para tener una idea más completa del panorama de la poesía escrita en aquellos años de la guerra civil, aunque se publicó en 1945. Hay que darle una lectura.

Salud