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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

viernes, 25 de julio de 2014

Versos de Safo para una Afrodita de Clergue


1958



ODA A AFRODITA

Inmortal Afrodita de trono colorido,
hija de Zeus, que tramas ardides, te suplico:
ni a tormentos ni a angustias me sometas,
señora, el corazón;

sino ven, si una vez y en otro tiempo
percibiendo mi voz a la distancia
me oías, y dejando la casa de tu padre,
dorada, te viniste

no bien uncido el carro; y hermosos te llevaban
en torno de la tierra negra, ágiles gorriones
girando sus tupidas alas, desde el cielo,
por el medio del éter;

y enseguida llegaron, y, oh bienaventurada,
en tu rostro inmortal una sonrisa,
preguntabas por qué de nuevo estoy sufriendo,
por qué otra vez te llamo,

qué quiero más que todo para mí, enloquecido
corazón; ¿a quién debo de nuevo persuadir
y conducir hacia tu amor?, ¿quién pues,
oh, Safo, te hace daño?;

ya que incluso si hoy huye, pronto perseguirá;
si no acepta regalos, en cambio los dará;
y si no ama, ya pronto habrá de amar
aun cuando ella no quiera.

También ahora ven a mí, y líbrame
de penosos desvelos; cuantas cosas
mi corazón desea, realízalo; tú misma
combate junto a mí.


Safo


Traducción de Pablo Ingberg (más texto original en griego y notas, aquí)


(Fotografía de Lucien Clergue. Aquí, otra Afrodita de 1969)