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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

domingo, 21 de diciembre de 2014

Adiós a Mark Strand

Mark Strand, fotografiado por Ezequiel Zaidenwerg


El pasado 29 de noviembre falleció en Nueva York, a los 80 años, el poeta y pintor norteamericano Mark Strand, que durante una parte de su vida vivió en nuestro país. Tradujo, además, a Rafael Alberti y Octavio Paz.

Desde aquí lo despedimos con uno de sus poemas.


LA DANZA

El fantasma de otro viene a visitarme,
celebremos nuestra comunión mientras brilla la luz.
Mientras brilla la luz, ¿qué más podríamos hacer?
¿Y quién no tiene un pie en la tumba?

Advierto los árboles tupidos con sus hojas,
una nube de insectos los engulle.
La luz cae como un ancla entre las ramas.
¿Y quién de nosotros no cae constantemente?

Flota mi mente en el aire púrpura del cráneo.
Y me veo a mí mismo danzando. Sonrío a todos.
Mi cabeza es una casa ardiendo. Fuera de ella danzo lentamente.
¿Y quién no es llevado una y otra vez al cielo?



Sólo una canción (Mark Strand). Selección, traducción y prólogo de Eduardo Chirinos. Colección La Cruz del Sur – Editorial Pre-Textos. 2004 [edición bilingüe]


THE DANCE

The ghost of another comes to visit and we hold
communion while the light shines.
While the light shines, what else can we do?
And who doesn't have one foot in the grave?

I notice how the trees seem shaggy with leaves
and the steam of insects engulfs them.
The light falls like an anchor through the branches.
And which one of us is not being pulled down constantly?

My mind floats in the purple air of my skull.
I see myself dancing. I smile at everybody.
Slowly I dance out of the burning house of my head.
And who isn't borne again and again into heaven?



Muere Mark Strand, poeta de la ausencia, por Vicente Jiménez (El País, 30-11-2014)


Entrevista a Mark Strand. Un viejo se va de la fiesta. Por Ezequiel Zaidenwerg en Letras libres (enero 2013)




Más de Mark Strand en el blog:

Dos versos y El guardián