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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

domingo, 25 de enero de 2015

Agustín de Foxá - Grecia




GRECIA

Yo debí nacer en Grecia, yo debí llamarme Egisto;
entre andamios ver alzarse blanco y nuevo al Partenón.
Ciudadano de una Atenas anterior a Jesucristo;
asistir en el crepúsculo al banquete de Platón.

Yo debí escuchar, en Delfos, las proféticas palabras
junto a un templo entre naranjas y el racimo azul del Sur;
enlazar rosas ardientes en los cuernos de mis cabras
y llevar al toro blanco al cuchillo del augur.

Oír de noche a las cigarras empapadas de rocío,
alumbrarme con aceite, beber vino en el estío
en la colpa moldeada sobre un seno de Friné.

El amor de una muchacha en mi vejez clara y fuerte
y, jovial Anacreonte, imaginar a la Muerte
como a un niño que apagara una antorcha con el pie.


Agustín de Foxá


Sevilla, 21 de abril de 1945




(Fotografía de Fréderic Boissonnas, 1903)