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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

lunes, 31 de agosto de 2015

"Y yo pedí, / grité que por favor que no volviéramos / nunca, nunca jamás a casa."



El otro día me acordé de estos versos, pertenecientes al poema Conversaciones poéticasde Jaime Gil de Biedma, que este dedico a su amigo Carlos Barral, "amante de la estatua".

¿Cómo no suscribirlos?



                                  No sé si la bebida
sola nos exaltó, puede que el aire,
la suavidad de la naturaleza
que hacía más lejanas nuestras voces,
menos reales, cuando rompimos a cantar.
Fue entonces ese instante de la noche
que se confunde casi con la vida.
Alguien bajó a besar los labios de la estatua
blanca, dentro en el mar, mientras que vacilábamos
contra la madrugada.
Y yo pedí,
grité que por favor que no volviéramos
nunca, nunca jamás a casa.










(Playa de Formentor. Fotografía de Norbert W.)