.

.

.

el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

martes, 5 de julio de 2016

Adiós al poeta Yves Bonnefoy

*


Yves Bonnefoy (1923 - 2016)

"Muere el gran poeta francés Yves Bonnefoy
El crítico de arte, ensayista, traductor y eterno candidato al Nobel ha fallecido a los 93 años", Álex Vicente, El País, 3-7-16

"Yves Bonnefoy, el último mito de la poesía francesa", Antonio Lucas, El Mundo, 3-7-16




La imperfección es la cima

Sucedía que era preciso destruir y destruir y destruir,
Sucedía que sólo a ese precio existe salvación.

Romper la faz desnuda que aparece en el mármol,
Golpear toda forma, toda belleza.

Amar la perfección porque ése es el umbral,
Y negarla tan pronto se conoce, olvidarla a su muerte,

La imperfección es la cima. -



El libro, para envejecer

Estrellas trashumantes; y el pastor que se inclina
Sobre la dicha de la tierra; y tanta paz
Como ese grito irregular de insecto
Que un dios pobre modela. De tu libro
Subió el silencio hasta tu corazón.
Corre un viento sin ruido en los ruidos del mundo.
Lejos sonríe el tiempo, por dejar de existir.
Sencillos en el huerto son los frutos maduros.

Envejecerás
Y, al perder tu color en los árboles,
Al formar una sombra más lenta sobre el muro,
Al ser amenazada la tierra, al fin, de alma,
Retomarás el libro donde lo abandonaste,
Y dirás: Eran ésas las últimas palabras oscuras. -

— Traducción colectiva del Taller de Traducción Literaria, (Letras Libres)




L'imperfection est la cime

Il y avait qu'il fallait détruire et détruire et détruire,
Il y avait que le salut n'est qu'à ce prix.

Ruiner la face nue qui monte dans le marbre,
Marteler toute forme de beauté.

Aimer la perfection parce qu'elle est le seuil,
Mais la nier sitôt connue, l'oublier morte,

L'imperfection est la cime.



Le livre, pour vieillir

Étoiles transhurnantes; et le berger
Voûté sur le bonheur terrestre; et tant de paix
Comme ce cri d'insecte, irrégulier,
Qu'un dieu pauvre façonne. Le silence
Est monté de ton livre vers ton coeur.
Un vent bouge sans bruit dans les bruits du monde.
Le temps sourit au loin, de cesser d'être.
Simples dans le verger sont les fruits mûrs.

Tu vieilliras
Et, te décolorant dans la couleur des arbres,
Faisant ombre plus lente sur le mur,
Etant, et d'âme en fin, la terre menacée,
Tu reprendras le livre à la page laissée,
Tu diras, C'étaient done les derniers mots obscures.