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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

lunes, 4 de julio de 2016

Góngora - Infiere, de los achaques de la vejez, cercano el fin a que católico se alienta



Luis de Góngora tiene 62 años en 1623 cuando escribe este, y otros sonetos, de un tono personal y angustiado, que se cuentan entre sus mejores versos.

Para una mejor comprensión, transcribo parte de las notas de la edición de los Sonetos completos del autor cordobés realizada por Biruté Ciplijauskaité para la Editorial Castalia.



INFIERE, DE LOS ACHAQUES DE LA VEJEZ, 
CERCANO EL FIN A QUE CATÓLICO SE ALIENTA

En este occidental, en este, oh Licio,
climatérico lustro de tu vida,
todo mal afirmado pie es caída,
toda fácil caída es precipicio.

¿Caduca el paso? Ilústrese el jüicio.
Desatándose va la tierra unida;
¿qué prudencia, del polvo prevenida,
la rüina aguardó del edificio?

La piel no solo, sierpe venenosa,
mas con la piel los años se desnuda,
y el hombre, no. ¡Ciego discurso humano!

¡Oh aquel dichoso que, la ponderosa
porción depuesta en una piedra muda,
la leve da al zafiro soberano!

19 de agosto de 1623



1. occidental: el lustro que se inclina ya hacia el Poniente.

2. climatérico: los griegos y los latinos consideraban peligrosos los años múltiplos de 7, especialmente el 63. Nótese que aquí no se refiere al año, sino al lustro.

6-8. Con metáfora de un edificio que se derrumba, implica que también el hombre, al llegar la muerte, se vuelve polvo. Salcedo Coronel señala que la imagen ya aparece en Séneca, Epistolae, XXX, 2.

9-10. Salcedo Coronel: “Refieren los naturales que la sierpe cuando está vieja se mete entre unas piedras y allí se desnuda la piel antigua, y con ella la vejez, volviendo a su primera juventud”. La imagen aparece en Ovidio., Metamorphosis, IX, 266.


El retrato de Velázquez es del año 1622.