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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

martes, 13 de septiembre de 2016

¡Ánimo, Aute!


2012


EL NIÑO QUE MIRABA EL MAR

Cada vez que veo esa fotografia
que huye del cliché del álbum familiar
miro a ese niño que hace de vigía
oteando más allá del fin del mar.

Aún resuena en su cabeza el bombardeo
de una guerra de dragones sin cuartel
su mirada queda oculta pero veo
lo que ven sus ojos porque yo soy él.

Y daría lo vivido
por sentarme a su costado
para verme en su futuro
desde todo mi pasado
y mirándole a los ojos
preguntarle enmimismado
si descubre a su verdugo
en mis ojos reflejado
mientras él me ve mirar
a ese niño que miraba el mar.

Ese niño ajeno
al paso de las horas
y que está poniendo
en marcha su reloj
no es consciente
de que incuba el mar de aurora
ese mal del animal que ya soy yo.

Frente a él oscuras horas de naufragios
acumulan tumbas junto al malecón
y sospecha que ese mar es un presagio
de que al otro lado espera otro dragón.

Y daría lo vivido
por sentarme a su costado
para verme en su futuro
desde todo mi pasado
y mirándole a los ojos
preguntarle enmimismado
si descubre a su verdugo
en mis ojos reflejado
mientras él me ve mirar
a ese niño que miraba el mar...





Rito (1973)


QUIERO APURAR CADA GRANO DE ARENA

Quiero apurar cada grano de arena
y el aire exacto que vaya quedando
para que deje de ser una espera,
muda cadena de sueño y engaño,
carne de prisa, demora la grieta
frágil del tiempo pasando, pasando.

Quiero vivir esa breve comedia
bajo el latido del último acto,
ruido de brasas sentir en las venas,
frías de tanto morir cotidiano,
quieto camino de huella reseca
deja que queme el andar en el paso.

Quiero beberme de un golpe la fuerza
tenue que apenas me sigue empujando
y alimentar olvidadas quimeras,
nubes dormidas, juguetes primarios,
oso de trapo, levántate y peca
desde tu polvo curado de espantos.