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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

viernes, 2 de septiembre de 2016

Claudio Rodríguez - Nieve en la noche



Así empezaba la columna del 14 de julio pasado de Antonio Lucas en El Mundo, "Lo de Claudio":

"Cada verano, por estas fechas, recupero el volumen de la poesía completa de Claudio Rodríguez y me echo a leer. Es una costumbre de años, un puerto necesario, un balanceo. Me asesto sus poemas, me los receto, los olvido luego, los comparto. Hay mucho de auténtico en esta escritura. Suena casi a canción callada. Tiene bálsamo y enigma."

Con una pequeña variación en las fechas, hago lo mismo. Son ya muchos veranos de releer los poemas de Claudio y disfrutar y aprender de su manera de ver la realidad, la contemplación viva: "Y veo su mirada / que transfigura; y no sé, no sabe ella, / y la ignorancia es nuestro apetito."

Releamos este poema con nieve, ahora que está empezando septiembre. Para combatir la rentrée...


NIEVE EN LA NOCHE

Yo quiero ver qué arrugas
oculta esta doncella
máscara. Qué ruin tiña,
qué feroz epidemia
cela el rostro inocente
de cada copo. Escenas
sin vanidad, se cubren
con andamiajes, trémulas
escayolas, molduras
de un instante. Es la feria
de la mentira: ahora
es mediodía en plena
noche, y se cicatriza
la eterna herida abierta
de la tierra, y las casas
lucen con la cal nueva
que revoca sus pobres
fachadas verdaderas.

La nieve, tan querida
otro tiempo, nos ciega,
no da luz. Copo a copo,
como ladrón, recela
al caer. Cae temblando,
cae sin herirse apenas
con nuestras cosas diarias.
Tan sin dolor, su entrega
es crueldad. Cae, cae,
hostil al canto, lenta,
bien domada, bien dócil,
como sujeta a riendas
que nunca se aventuran
a conquistar. No riega
sino sofoca, ahoga
dando no amor, paciencia.
Y borró los caminos.
Y tú dices: «despierta,
que amanece». (Y es de noche
muy noche.) Dices: «cierra,
que entra sol». Y no quiero
perder de nuevo ante esta
nevada. No, no quiero
mentirte otra vez. Tengo
que alzarle la careta
a este rostro enemigo
que me finge a mi puerta
la inocencia que vuelve
y el pie que deja huella.


De Alianza y condena (1965)


Fragmento de una carta de 1980 de Claudio Rodríguez a su amigo Philip Silver en que se habla de este poema:

"Lo que me pides es casi, para mí, imposible: no porque no pueda escribir comentarios “técnicos”, en cuanto a la métrica, el léxico, la asimilación de la expresión popular, etc. -sino por la dificultad de recrear, de revivir, una experiencia (la “memoria viva”, que decía Bécquer)-. Pero bueno: puede verificarse, en lo posible, una aproximación. Por ejemplo: “Nieve en la noche”. Recuerdo que lo escribí en Cambridge (cómo no, nieve continua e insoportable). Y que hice muchas versiones acerca del tema (no nieve infantil, pura, religiosa, monótona, etc.). Es la mentira de la naturaleza, el disfraz. Quizá esa monotonía de la nevada me condujo, inconscientemente, claro, a un ritmo tradicional -el heptasílabo asonantado- para acentuar esa crueldad, que es doma, docilidad, mentira (y, en el fondo, nostalgia de pureza, etc.)."

(El Cultural)




(Fotografía de Eli Reinholdtsen - Flickr)