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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Raúl Nieto de la Torre - Autorretrato de otro




AUTORRETRATO DE OTRO

Mi infancia son recuerdos de cierta primavera
en casa de mis padres, fútbol, flexo, deberes,
zapatillas con alas para volar a pie.
Mi juventud, un mapa en blanco
donde poder perderme.
Alquimista suspenso, nunca aprendí la fórmula
para elevar al cielo un círculo vacío.
Mi caja de Pandora era una caja china.
Tendí mi ropa del revés
porque no se secase cuando el viento soplara.
Crecí perdiendo paraísos.
Apuntalé la noche en un cuaderno.
Una ventana obtuve por respuesta
cuando cerré la puerta a mis espaldas.
Libros, películas, domingos rotos,
llamadas telefónicas, las sábanas en blanco,
discotecas con música de chicle,
la tristeza fingida para escribir un verso.
Tuve dos perros buenos que no comían gato,
una novia morena, una chupa de cuero,
retales solamente para un autorretrato.

Raúl Nieto de la Torre
(Madrid, 1978)



(Fotografía de César - Flickr)



2 comentarios:

Albino M. dijo...

Citação de A.Machado, não?
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla...

Abc

El transcriptor dijo...

Pois é, Albino. É quase um lugar comum na poesía em língua castelhana. Um poeta muito querido no nosso País.

O livro que reúne os livros todos do poeta Jaime Gil de Biedma, bem representado no seu blogue, que se intitula “Las personas del verbo”, abre-se com estes versos de Antonio Machado:


Sabe esperar, aguarda que la marea fluya
-así en la costa un barco- sin que el partir te inquiete.
Todo el que aguarda saber que la vistoria es suya;
porque la vida es larga y el arte es un juguete.
Y si la vida es corta
y no llega la mar a tu galera,
aguardar sin partir y siempre espera,
que el arte es largo y, además, no importa.


E leia este excerto de um poema de Gil de Biedma, “Infancia y confesiones”.

(...)

Mi infancia eran recuerdos de una casa
con escuela y despensa y llave en el ropero,
de cuando las familias
acomodadas
como su nombre indica
veraneaban infinitamente
en Villa Estefanía o en La Torre
del Mirador
y más allá continuaba el mundo
con senderos de grava y cenadores
rústicos, decorado de hortensias pomposas,
todo ligeramente egoísta y caduco.

Yo nací (perdonadme)
en la edad de la pérgola y el tenis.

(…)

Cá está o poema de Biedma declamado:

https://www.youtube.com/watch?v=rVmwLgCJ7XU


Abraço,

Pedro