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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

martes, 4 de octubre de 2016

Carlo Gesualdo da Venosa - Io tacerò, ma nel silenzio mio...

"Francés, sig. XVI/XVII" (Inner Optics)


IO TACERÒ, MA NEL SILENZIO MIO...

Io tacerò ma nel silenzio mio,
le lagrime e i sospiri
diranno i miei martiri.
Ma se averrà ch'io mora
griderà per me la morte ancora.








2 comentarios:

Francesc Cornadó dijo...

Admiro mucho la obra de Carlo Gesualdo, este músico es un claro ejemplo de lo que cuenta es su obra, independientemente de nuestra consideración moral sobre el autor. Consideración casi siempre cargada de prejuicios y con una óptica restringida, ya sea por la contemporaneidad y por un sistema ético distinto del que vivió el autor.

He aquí algunas de sus hazañas:

Se casó con su prima María de Ávalos.
Fue maestro de laúd y de composición.
Ejerció la docencia musical.
Compuso cinco libros de madrigales a capella.
Asesinó a su primera mujer,
asesinó al amante de ésta,
descuartizó y colgó los cadáveres en su jardín.
Compuso dos libros de canciones sacras a cinco y a siete voces,
Se casó con Leonor de Este.
Despeñó una mula en Venosa.
Tuvo dos hijos, uno con cada esposa.
Compuso un extraordinario Responsorio de tinieblas para Semana Santa.
Fue príncipe de Venosa.
Compuso cuatro magníficos motetes para la Virgen María.
Fue un adúltero empedernido.
Se batió en duelo por lo menos tres veces.
Pintó dos óleos de calidad dudosa y dejó otro inacabado.
Fue conde de Conza.
Flageló muchachos creyendo que así redimía sus pecados.
Para encauzar su virtud, practicó el masoquismo.
Asfixió a su hijo Fabrizio.
Practicó varios exorcismos.
Escribió un libro de madrigales a seis voces.

Este hombre creativo y vital, de espíritu renacentista que murió asesinado a los 47 años, nos dejó una obra musical extraordinaria.

Saludos
Francesc Cornadó

El transcriptor dijo...

Tanta distancia en el tiempo difumina esos hechos tan terribles y queda en la superficie esa música tan maravillosa, ¿no?

Saludos, Francesc.

Pedro