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el sabroso oficio / del dulce mirar Góngora – ¡Qué difícil es entender la belleza! Günter Eich

jueves, 31 de mayo de 2012

VersacERTÉ


Un collage de papel y tijera más un fondo de photoshop, obra de El transcriptor. Si viene aquí se debe a una sugerencia del vecino Luis (v. Escomberoides).



miércoles, 30 de mayo de 2012

Fábula de Píramo y Tisbe (Luis de Góngora)

Tisbe, c.1900, Detroit Publishing Co.

Píramo y Tisbe eran dos jóvenes babilonios durante el reinado de Semíramis. Habitaban en viviendas vecinas y se amaban a pesar de la prohibición de sus padres. Se comunicaban con miradas y signos hasta descubrir una estrecha grieta en el muro que separaba las casas en la que sólo la voz atravesaba tan estrecha vía y los tiernos mensajes pasaban de un lado a otro por la hendidura. Así pudieron hablarse, enamorarse y desearse cada vez más intensamente, hasta una noche acordaron que a la noche siguiente,cuando todo quedara en silencio, huirían sin que los vieran y se encontrarían junto al monumento de Nino, al amparo de un moral blanco que allí había, al lado de una fuente. Tisbe llegó primero, pero una leona que regresó de una cacería a beber de la fuente la atemorizó y huyó al verla, buscó refugio en el hueco de una roca y, en su huída, dejó caer el velo. La leona jugueteó con el velo, manchándolo de sangre. Al llegar, Píramo descubrió las huellas y el velo manchado de sangre, y creyó que la leona había matado a Tisbe, su amada, y sacó su puñal y se lo clavó en el pecho. Su sangre tiñó de púrpura los frutos del árbol, de ahí viene el color de las moras según Ovidio. De hecho, dentro de la tradición latina, el término Pyramea arbor («árbol de Píramo») se usaba para designar a la morera. Tisbe, con miedo, salió cuidadosamente de su escondite. Cuando llegó al lugar vio que las moras habían cambiado de color y dudó de si era o no el sitio convenido. En cuanto vió a Píramo, su amado, con el puñal en el pecho y todo cubierto de sangre, le abrazó y, a su vez, le sacó el puñal del pecho a Píramo y se suicidó clavándose el mismo puñal. Los dioses apenados por la tragedia hicieron que los padres de los amados permitiesen sepultar los cuerpos juntos, y desde aquel dia los frutos de la morera quedaron teñidos de púrpura.

Por citar una versión literaria, recordemos la Fábula de Píramo y Tisbe, escrita en octosílabos por Luis de Góngora.

La ciudad de Babilonia
–famosa, no por sus muros–
(fuesen de tierra cocidos
o sean de tierra crudos),
sino por los dos amantes,
desdichados hijos suyos,
que, muertos, y en un estoque,
han peregrinado el mundo--
citarista dulce, hija
del Archipoeta rubio,
si al brazo de mi instrumento
le solicitas el pulso,
digno sujeto será
de las orejas del vulgo:
popular aplauso quiero;
perdónenme sus tribunos.
Píramo fueron y Tisbe,
los que en verso hizo culto
el licenciado Nasón
(bien romo o bien narigudo)
dejar el dulce candor
lastimosamente oscuro
al que túmulo de seda
fue de los dos casquilucios
moral que los hospedó;
y fue condenado al punto,
si del Tigris no en raíces,
de los amantes en frutos.
Estos, pues, dos babilonios
vecinos nacieron mucho
y tanto, que una pared
de oídos no muy agudos
en los años de su infancia
oyó a las cunas los tumbos,
a los niños los gorjeos
y a las amas los arrullos.
Oyólos, y aquellos días
tan bien la audiencia le supo,
que años después se hizo
rajas en servicio suyo.
En el ínterin nos digan
los mal formados rasguños
de los pinceles de un ganso
sus dos hermosos dibujos.
Terso marfil su esplendor,
no sin modestia, interpuso
entre las ondas de un sol
y la luz de dos carbunclos.
Libertad dice llorada
el corvo süave luto
de unas cejas, cuyos arcos
no serenaron diluvios.
Luciente cristal lascivo
(la tez, digo, de su vulto)
vaso era de claveles
y de jazmines confusos.
Arbitro de tantas flores
lugar el olfato obtuvo
en forma no de nariz,
sino de un blanco almendruco.
Un rubí concede o niega,
según alternar le plugo,
entre veinte perlas netas
doce aljófares menudos.
De plata bruñida era
proporcionado cañuto,
el órgano de la voz,
la cerbatana del gusto.
Las pechugas, si hubo fénix,
suyas son; si no la hubo,
de los jardines de Venus
pomos eran no maduros.
El etcoetera es de mármol,
cuyos relieves ocultos
ultraje mórbido hicieran
a los divinos desnudos
la vez que se vistió Paris
la garnacha de Licurgo
cuando Palas por vellosa
y por zamba perdió Juno.
A ésta desde el glorïoso
umbral de su primer lustro
niña la estimó el Amor
de los ojos que no tuvo.
Creció deidad, creció invidia
de un sexo y otro. ¿Qué mucho
que la fe erigiese aras
a quien la emulación culto?
Tantas veces de los templos
a sus posadas redujo
sin libertad los galanes
y las damas sin orgullo,
que viendo quien la vistió
(nueve meses que la trujo)
de terciopelo de tripa
su peligro en los concursos,
las reliquias de Tisbica
engastó en lo más recluso
de su retrete, negado
aun a los átomos puros.
¡O Píramo lo que hace,
joveneto ya robusto,
que sin alas podía ser
hijo de Venus segundo!
Narciso, no el de las flores
pompa, que vocal sepulcro
construyó a su boboncilla
en el valle más profundo,
sino un Adonis caldeo
ni jarifo, ni membrudo
que traía las orejas
en las jaulas de dos tufos.
Su copetazo pelusa,
si tafetán su testuzo;
sus mejillas mucho raso;
su bozo poco velludo.
Dos espadas eran negras
a lo dulcemente rufo
sus cejas, que las doblaron
dos estocadas de puño.
Al fin en Píramo quiso
encarnar Cupido un chuzo,
el mejor de su armería,
con la herramienta al uso.
Este, pues, era el vecino,
el amante y aun el cuyo
de la tórtola doncella
gemidora a lo vïudo:
que de las penas de amor
encarecimiento es sumo
escuchar ondas sediento
quien siente frutas ayuno.
Intimado el entredicho
de un ladrillo y otro duro,
llorando Píramo estaba
apartamientos conjuntos,
cuando fatal carabela
(émula, mas no del humo
en los corsos repetidos)
aferró puerto seguro;
familïar tapetada
que, aun a pesar de lo adusto,
alba fue, y Alba a quien debe
tantos solares anuncios.
Calificarle sus pasas
a fuer de Aurora propuso,
los Críticos me perdonen
si dijere con ligustros.
Abrazóle sobarcada
--y no de clavos malucos--
en nombre del azucena,
desmentidora del tufo,
siendo aforismo aguileño,
que matar basta a un difunto
cualquier olor de costado,
o sea morcillo o rucio.
Al estoraque de Congo
volvamos, Dios en ayuso,
a la que cuatro de a ocho
argentaron el pantuflo.
Avispa con libramiento
no voló como ella anduvo;
menos un torno responde
a los devotos impulsos,
que la mulata se gira
a los pensamientos mudos.
¡O destino inducidor
de lo que has de ser verdugo!
Un día que subió Tisbe,
humedeciendo discursos,
a enjugarlos en la cuerda
de un inquïeto columpio,
halló en el desván acaso
una rima que compuso
la pared sin ser poeta,
más clara que las de alguno.
Había la noche antes
soñado sus infortunios;
y, viendo el resquicio entonces,
-Esta es, dijo, no dudo;
ésta es, Píramo, la herida
que en aquel sueño importuno
abrió dos veces el mío
cuando una el pecho tuyo.
La fe que se debe a sueños
y a celestiales influjos
bien lo dice de mi aya
el incrédulo repulgo.
¿Lo que he visto a ojos cerrados
más auténtico presumo
que del amor que conozco
los favores que descubro?
Efecto improviso es,
no de los años diuturno,
sino de un niño en lo flaco
y de un dios en lo oportuno.
Pared que nació conmigo,
del amor sólo el estudio,
no la fuerza de la edad,
desatar sus piedras pudo.
Mas ¡ay! que taladró niño
lo que dilatara astuto;
que no poco daño a Troya
breve portillo introdujo.
La vista que nos dispensa
le desmienta el atributo
de ciego en la que le ata
ociosa venda el abuso.
Llegó en esto la morena,
los talares de Mercurio
calzada en la diligencia
de diez argentados puntos,
y, viendo extinguidos ya
sus poderes absolutos
por el hijo de la tapia,
que tendrá veces de Nuncio,
si distinguirse podía
la turbación de lo turbio,
su ejercicio ya frustrado
le dejó el ébano sucio.
Otorgó al fin el infausto
abocamiento futuro
y, citando la otra parte,
sus mismo autos repuso.
Con la pestaña de un lince
barrenando estaba el muro,
si no adormeciendo Argos
de la suegra substitutos,
cuando Píramo, citado,
telares rompiendo inmundos
que la émula de Palas
dio a los divinos insultos,
-Barco ya de vistas, dijo,
angosto no, sino augusto,
que, velas hecho tu lastre,
nadas más cuando más surto,
poco espacio me concedes;
mas basta, que a Palinuro
mucho mar le dejó ver
el primero breve surco.
Si a un leño conducidor
de la conquista o del hurto
de una piel fueron los dioses
remuneradores justos,
a un bajel que pisa inmóvil
un Mediterráneo enjuto
con los suspiros de un sol
bien le deberán coluros.
Tus bordes beso piloto,
ya que no tu quilla buzo,
si revocando mi voz,
favorecieses mi asunto.
Dando luego a sus deseos
el tiempo más oportuno,
frecuentaban el desván,
escuela ya de sus cursos.
Lirones siempre de Febo,
si de Dïana lechuzos,
se bebían las palabras
en el polvo del conducto.
¡Cuántas veces impaciente
metió el brazo, que no cupo,
el garzón, y lo atentado
le revocaron por nulo!
¡Cuántas el impedimento
acusaron de consuno,
al pozo que es de por medio,
si no se besan los cubos!
Orador Píramo entonces,
las armas jugó de Tulio,
que no hay áspid vigilante
a poderosos conjuros.
Amor, que los asistía,
el vergonzoso capullo
desnudó a la virgen rosa
que desprecia el tirio jugo.
Abrió su esplendor la boba
y a seguillo se dispuso:
¡trágica resolución,
digna de mayor coturno!
Medianoche era por filo
–hora que el farol nocturno,
reventando de muy casto,
campaba de muy sañudo–
cuando, tropezando Tisbe,
a la calle dio el pie zurdo,
de no pocos endechada
caniculares aúllos.
Dejó la ciudad de Nino
y, al salir, funesto buho
alcándara hizo umbrosa
un verdinegro aceituno.
Sus pasos dirigió donde
por la boca de dos brutos
tres o cuatro siglos ha
que está escupiendo Neptuno.
Cansada llegó a su margen,
a pesar del abril, mustio;
y, lagrimosa, la fuente
enronqueció su murmurio.
Olmo, que en jóvenes hojas
disimula años adultos,
de su vid florida entonces
en los más lascivos nudos,
un rayo sin escuderos
o de luz o de tumulto
le desvaneció la pompa
y el tálamo descompuso.
No fue nada: a cien lejías
dio ceniza. ¡O cielo injusto,
si tremendo en el castigo,
portentoso en el indulto!
La planta más convecina
quedó verde; el seco junco
ignoró aun lo más ardiente
del acelerado incurso.
Cintia caló el papahigo
a todo su plenilunio
de temores velloríes,
que ella dice que son nublos.
Tisbe entre pavores tantos
solicitando refugios,
a las ruïnas apela
de un edificio caduco.
Ejecutarlo quería
cuando la selva produjo
del egipcio o del tebano
un cleoneo trïunfo,
que en un prójimo cebado
(no sé si merino [o] burdo),
babeando sangre, hizo
el cristal líquido impuro.
Temerosa de la fiera
aun más que del estornudo
de Júpiter, puesto que
sobresalto fue machucho,
huye, perdiendo en la fuga
el manto: ¡fatal descuido
que protonecio hará
al señor Piramiburro!
A los estragos se acoge
de aquel antiguo reducto,
noble ya edificio, agora
jurisdicción de Vertumno.
Alondra no con la tierra
se cosió al menor barrunto
de esmerjón como la triste
con el tronco de un saúco.
Bebió la fiera, dejando
torpemente rubicundo
el cendal que fue de Tisbe,
y el bosque penetró inculto.
En esto llegó el tardón,
que la ronda le detuvo
sobre quitarle el que fue,
aun envainado, verdugo.
Llegó, pisando cenizas
del lastimoso trasunto
de sus bodas, a la fuente,
al término constituto;
y, no hallando la moza,
entre ronco y tartamudo
se enjaguó con sus palabras,
regulador de minutos.
De su alma la mitad
cita a voces, mas sin fruto,
que socarrón se las niega
el eco más campanudo.
Troncos examina huecos,
mas no le ofrece ninguno
el panal que solicita
en aquellos senos rudos.
Madama Luna a este tiempo
a petición de Saturno
el velo corrió al melindre
y el papahigo depuso
para leer los testigos
del proceso ya concluso,
que publicar mandó el hado
cuál más, cuál menos perjuro:
las huellas cuadrupedales
del coronado avernucio,
que a esta sazón bramando,
tocó a vísperas de susto;
las espumas que la hierba
más sangrientas las expuso,
que el signo las babeó,
rugiente pompa de julio;
indignamente estragados
los pedazos mal difusos
del velo de su retablo,
que ya de sus duelos juzgo.
Violos y, al reconocerlos,
mármol obediente al duro
cincel de Lisipo, tanto
no ya desmintió lo esculto
como Píramo lo vivo,
pendiente en un pie a lo grullo,
sombra hecho de sí mismo,
con facultades de bulto.
Las señas repite falsas
del engaño a que le indujo
su fortuna, contra quien
ni lanza vale ni escudo.
Esparcidos imagina
por el fragoso arcabuco
(ebúrneos diré, o divinos?
Divinos digo y ebúrneos.)
los bellos miembros de Tisbe;
y aquí otra vez se traspuso,
fatigando a Praxiteles
sobre copiallo de estuco.
La Parca, en esto, las manos
en la rueca y en el huso,
como dicen, y los ojos
en el vital estatuto,
inexorable sonó
la dura tijera, a cuyo
mortal son Píramo, vuelto
del parasismo profundo,
el acero que Vulcano
templó en venenosos zumos,
eficazmente mortales
y mágicamente infusos,
valeroso desnudó
y no como el otro Mucio
asó entrépido la mano,
sino el asador tradujo
por el pecho a las espaldas.
¡O tantas veces insulso
cuantas vueltas a tu hierro
los siglos dieren futuros!
¿Tan mal te olía la vida?
¡Oh bien hi de puta, puto
el que sobre tu cabeza
pusiera un cuerno de juro!
De vïolas coronada
la Aurora salió con zuño,
cuando un gemido de a ocho
--aunque mal distinto el cuño--,
cual engañada avecilla
de cautivo contrapunto
a implicarse desalada
en la hermana del engrudo,
la llevó donde el cuitado
en su postrimero turno
desperdiciaba la sangre
que recibió por embudo.
Ofrécele su regazo
--y yo le ofrezco en su muslo
desplumadas las delicias
del pájaro de Catulo.
En cuanto boca con boca
confitándole disgustos
y heredándole aun los trastos
menos vitales estuvo,
expiró al fin en sus labios;
y ella, con semblante enjuto
que pudiera por sereno
acatarrar a un centurio
con todo su morrïon,
haciendo el alma trabuco
de un '¡ay!', se caló en la espada
aquella vez que le cupo.
Pródigo desató el hierro,
si crüel, un largo flujo
de rubíes de Ceilán
sobre esmeraldas de Muso.
Hermosa quedó la muerte
en los lilios amatuntos,
que salpicó dulce hielo,
que tiño palor venusto.
Lloraron con el Eufrates
no sólo el fiero Danubio,
el siempre Araxes flechero
–cuando parto y cuando turco–,
mas con su llanto lavaron
el Bucentoro dïurno,
cuando sale, el Ganges loro;
cuando vuelve, el Tajo rubio.
El blanco moral, de cuanto
humor se bebió purpúreo,
sabrosos granates fueron
o testimonio o tributo.
Sus muy reverendos padres,
arrastrando luengos lutos
con más colas que cometas,
con más pendientes que pulpos,
jaspes (y de más colores
que un áulico disimulo)
ocuparon en su huesa,
que el siro llama sepulcro;
aunque es tradición constante,
si los tiempos no confundo
(de cronólogos, me atengo
al que calzare más justo),
que ascendiente pío de aquel
desvanecido Nabuco,
que pació el campo medio hombre,
medio fiera y todo mulo,
en urna dejó decente
los nobles polvos inclusos,
que absolvieron de ser huesos
cinamomo y calambuco;
y en letras de oro: "Aquí yacen
individuamente juntos,
a pesar del amor, dos;
a pesar del número, uno."



martes, 29 de mayo de 2012

Pieyre de Mandiargues y Fini por Cartier-Bresson



Dos surrealistas, el escritor francés André Pieyre de Mandiargues y la pintora argentina Léonor Fini, fotografiados por Cartier-Bresson.



Un autorretrato de Paul Cadmus



Autorretrato en Mallorca (1930) es el título de este cuadro del pintor norteamericano Paul Cadmus (1904-1999)


(Visto en Cea - Flickr)



lunes, 28 de mayo de 2012

Asombro (Wisława Szymborska)



ASOMBRO

¿Por qué demasiado una persona?
¿Esta y no otra? ¿Y qué hago yo aquí?
¿Un día que es martes? ¿En casa y no en un nido?
¿En piel y no en una cáscara? ¿Con un rostro y no una hoja?
¿Por qué sólo una vez personalmente?
¿Precisamente en la tierra? ¿Junto a la pequeña estrella?
¿Después de tantas eras de ausencia?

Wisława Szymborska



domingo, 27 de mayo de 2012

5:15 (The Who)


De Quadrophenia (1973), el doble álbum de The Who. La letra y la música de todas las canciones son del guitarrista Pete Townshend.

5.15

Why should I care, why should I care?

Girls of fifteen
Sexually knowing
The ushers are sniffing
Eau-de-cologning
The seats are seductive
Celibate sitting
Pretty girls digging
Prettier women.

Magically bored
On a quiet street corner
Free frustration
In our minds and our toes
Quiet stormwater
M-m-my generation

Uppers and downers
Either way blood flows.
Inside outside. Leave me alone.
Inside outside. Nowhere is home.
Inside outside, Where have I been?
Out of my brain on the five fifteen.

On a raft in the quarry
Slowly sinking.
On the back of a lorry
Holy hitching.
Dreadfully sorry
Apple scrumping.
Born in the war
Birthday punching.

He man drag
In the glittering ballroom
Gravely outrageous
In my high heel shoes
Tightly undone
They know what they're showing
Sadly ecstatic
That their heroes are news.




sábado, 26 de mayo de 2012

Nora Silva

Ofelia en mi baño


Baldesca


Puente


Cry me a River

Nora Silva publica sus fotografías en Flickr como Norateignora. Además, nos dice, tiene esta otra página, con un trabajo más conceptual,  para dar una vuelta por ella: Nora Silva - Norateignora.






viernes, 25 de mayo de 2012

I Can't Get Started (Berigan + Parker)





Seguro que Julio Cortázar se sentiría hoy perfectamente acompañado con este tema de los hermanos Gershwin, I Can't Get Started, interpretado por Bunny Berigan, por un lado, y por Charlie Parker, por otro. Vamos allá.


La cucharada estrecha (Julio Cortázar)

Fotografía de José Luis Ruiz


LA CUCHARADA ESTRECHA

Un fama descubrió que la virtud era un microbio redondo y lleno de patas. Instantáneamente dio a beber una gran cucharada de virtud a su suegra. El resultado fue horrible: Esta señora renunció a sus comentarios mordaces, fundó un club para la protección de alpinistas extraviados y en menos de dos meses se condujo de manera tan ejemplar que los defectos de su hija, hasta entonces inadvertidos, pasaron a primer plano con gran sobresalto y estupefacción del fama. No le quedó más remedio que dar una cucharada de virtud a su mujer, la cual lo abandonó esa misma noche por encontrarlo grosero, insignificante, y en un todo diferente de los arquetipos morales que flotaban rutilando ante sus ojos.
El fama lo pensó largamente, y al final se tomó un frasco de virtud. Pero lo mismo sigue viviendo solo y triste. Cuando se cruza en la calle con su suegra o su mujer, ambos se saludan respetuosamente y desde lejos. No se atreven ni siquiera a hablarse, tanta es su respectiva perfección y el miedo que tienen de contaminarse.

Julio Cortázar


De Historias de cronopios y famas (1962)


jueves, 24 de mayo de 2012

Una foto de Gene Tierney



¡Cuánto tiempo sin venir por aquí, Gene!






miércoles, 23 de mayo de 2012

Un verso de Sylvia Plath




Un verso de Sylvia Plath:

I desire the things which will destroy me in the end.


Leído en el blog La cafetera de Einstein,



martes, 22 de mayo de 2012

lunes, 21 de mayo de 2012

As man grows older (Jon Juaristi)

Con l'anima davanti al mare (Fotografía de ita145117)


AS MAN GROWS OLDER

Por mi edad turbulenta
-o sea, de los veinte a los cuarenta-,
mejor pasar como si sobre ascuas.

Bebí, amé (es un decir)
y gasté por encima
de lo que la prudencia aconsejaba.

Tú, que me envidias, debes
saber que cambiaría sin mirarla
tu juventud oscura por los años
de la edad turbulenta
en que trastabillé más de la cuenta.

Jon Juaristi

De su libro Los paisajes domésticos (1992)




Leído en Rua das Pretas


Más versos de Juaristi en  A media voz



domingo, 20 de mayo de 2012

Adiós a Dietrich Fischer-Dieskau


Acompañado por el pianista Wolfgang Sawallish, el barítono, director de orquesta y musicólogo alemán Dietrich Fischer-Dieskau interpreta Morgen! de Richard Strauss. La grabación es de 1974.

El poema fue escrito por John Henry Mackay, contemporáneo de Strauss de ascendencia escocesa, pero crecido en Alemania.

Fischer-Dieskau falleció el pasado día 18 de mayo.

Dietrich Fischer-Dieskau, barítono que definió una era musical, de Juan Gómez (El País, 18-5-2012)

Morgen!

Und morgen wird die Sonne wieder scheinen
und auf dem Wege, den ich gehen werde,
wird uns, die Glücklichen sie wieder einen
inmitten dieser sonnenatmenden Erde…
und zu dem Strand, dem weiten, wogenblauen,
werden wir still und langsam niedersteigen,
stumm werden wir uns in die Augen schauen,
und auf uns sinkt des Glückes stummes Schweigen...


Marlon y Liz, 1967 - Reflejos en un ojo dorado


Marlon Brando y Elizabeth Taylor durante el rodaje de Reflejos en un ojo dorado (Reflections in a Golden Eye, 1967) de John Huston, basada en la novela del mismo título de Carson McCullers. La fotografía es de Loomis Dean.


(Vista en Music 2 My Ears. Photo: Loomis Dean/Time & Life Pictures/Getty Images)



Una crítica de la película en Film Affinity.





sábado, 19 de mayo de 2012

Die Ballade von der sexuellen Hörigkeit (Brecht-Weill)



Eva K. (als Celia Peachum) und Susi Lipp (als Jenny) singen die Ballade von der sexuellen Hörigkeit in einer privaten Aufführung in Berlin. Regie: Anja Neumann, Piano: Nils Corte. Die beiden Teile ...

Die Ballade von der sexuellen Hörigkeit (Balada de la dependencia sexual) Letra de Bertolt Brecht, música de Kurt Weill..

Para otro día, Ute Lemper.


DIE BALLADE VON DER SEXUELLEN HÖRIGKEIT

Da ist nun einer schon der Satan selber
Der Metzger: er! und alle andern: Kälber!
Der frechste Hund! Der schlimmste Hurentreiber!
Wer kocht ihn ab, der alle abkocht? Weiber!
Das fragt nicht, ob er will — er ist bereit.
Das ist die sexuelle Hörigkeit.
Der glaubt nicht an die Bibel, nicht ans BGB.
Er meint, er ist der größte Egoist.
Weiß, daß wer’n Weib sieht, schon verschoben ist.
Und läßt kein Weib in seine Näh:
Er soll den Tag nicht vor dem Abend loben
Denn bevor es Nacht wird, liegt er wieder droben.

So mancher Mann sah manchen Mann verrecken
Ein großer Geist blieb in ‘ner Hure stecken!
Und die’s mit ansahn, was sie sich auch schwuren —
Als sie verreckten, wer brgrub sie? Huren!
Das fragt nicht, ob er will — er ist bereit.
Das ist die sexuelle Hörigkeit.
Der hält sich an die Bibel! Der ans BGB!
Er ist ein Christ und der ein Anarchist!
Am Mittag zwingt man sich, daß man nicht Sellerie frißt.
Nachmittags weiht man sich noch ‘ner Idee.
Am Abend sagt man: Mit mir geht’s nach oben.
Doch bevor es Nacht wird, liegt man wieder droben.

Da steht nun einer fast schon unterm Galgen
Der Kalk ist schon gekauft, ihn einzukalken.
Sein Leben hängt an einem brüch’gen Fädchen.
Und was hat er im Kopf, der Bursche? Mädchen!
Schon unterm Galgen, ist er noch bereit.
Das ist die sexuelle Hörigkeit.
Er ist schon sowieso verkauft mit Haut und Haar.
Bei ihr hat er den Judaslohn gesehn.
Und er beginnt nun zu verstehn
Daß ihm das Weibes Loch das Grabloch war.
Und er mag wüten gegen sich und toben —
Doch bevor es Nacht wird, liegt er wieder droben.

Joven con un vestido a cuadros (Kurt Eichler)



Joven con un vestido a cuadros (1930), obra de Kurt Eichler.



(Visto en kraftgenie - Flickr)





viernes, 18 de mayo de 2012

En el camino (Jack Kerouac)



Conocí a Dean poco después de que mi mujer y yo nos separásemos. Acababa de pasar una grave enfermedad de la que no me molestaré en hablar, exceptuado que tenía algo que ver con la casi insoportable separación y con mi sensación de que todo había muerto. Con la aparición de Dean Moriarty empezó la parte de mi vida que podría llamarse mi vida en la carretera. Antes de eso había fantaseado con cierta frecuencia en ir al Oeste para ver el país, siempre planeándolo vagamente y sin llevarlo a cabo nunca. Dean es el tipo perfecto para la carretera porque de hecho había nacido en la carretera, cuando sus padres pasaban por Salt Lake City, en un viejo trasto, camino de Los Angeles. Las primeras noticias suyas me llegaron a través de Chad King, que me enseñó unas cuantas cartas que Dean había escrito desde un reformatorio de Nuevo México. Las cartas me interesaron tremendamente porque en ellas, y de modo ingenuo y simpático, le pedía a Chad que le enseñara todo lo posible sobre Nietzsche y las demás cosas maravillosamente intelectuales que Chad sabía. En cierta ocasión, Carlo y yo hablamos de las cartas y nos preguntamos si llegaríamos a conocer alguna vez al extraño Dean Moriarty. Todo esto era hace muchísimo, cuando Dean no era del modo en que es hoy, cuando era un joven taleguero nimbado de misterio. Luego, llegaron noticias de que Dean había salido del reformatorio y se dirigía a Nueva York por primera vez; también se decía que se acababa de casar con una chica llamada Marylou.

Un día yo andaba por el campus y Chad y Tim Gray me dijeron que Dean estaba en una habitación de mala muerte del Este de Harlem, el Harlem español. Había llegado la noche antes, era la primera vez que venía a Nueva York, con su guapa y menuda Marylou; se apearon del autobús Greyhound en la calle incuenta y doblaron la esquina buscando un sitio donde comer y se encontraron con la cafetería de Héctor, y desde entonces la cafetería de Héctor siempre ha sido para Dean un gran símbolo de Nueva York. Tomaron hermosos pasteles muy azucarados y bollos de crema.

Todo este tiempo Dean le decía a Marylou cosas como éstas:

—Ahora, guapa, estamos en Nueva York y aunque no te he dicho todo lo que estaba pensando cuando cruzamos Missouri y especialmente en el momento en que pasamos junto al reformatorio de Booneville, que me recordó mi asunto de la cárcel, es absolutamente preciso que ahora pospongamos todas aquellas cosas referentes a nuestros asuntos amorosos personales y empecemos a hacer inmediatamente planes específicos de trabajo... —y así seguía del modo en que era aquellos primeros días.

Jack Kerouac

En el camino (On the Road, 1957). Traducción de Mariano Antolín Rato



jueves, 17 de mayo de 2012

Una odalisca de Matisse



Esta Odalisca fue pintada por Matisse en 1926.





miércoles, 16 de mayo de 2012

martes, 15 de mayo de 2012

lunes, 14 de mayo de 2012

Cruz en la puerta de la tabaquería (Pessoa / Campos)


¡CRUZ EN LA PUERTA DE LA TABAQUERÍA!

¡Cruz en la puerta de la tabaquería!
¿Quien ha muerto? ¿El  proprio Alves? ¿Oh,
al diablo el bienestar que traía!
Desde ayer la ciudad cambió.

¿Quién era? Era el que yo veía.
Todos los días le veía. Y no
tengo ahora esa monotonía. 

Desde ayer la ciudad cambió. 

Él era el dueño de la tabaquería.
Punto de referencia de mi yo;
pasaba por allí de noche y de día.

Desde ayer la ciudad cambió. 

Mi corazón tiene poca alegría,
y esto dice que es muerte el sitio en que estoy yo.
¡Horror cerrado de la tabaquería!

Desde ayer la ciudad cambió.

Más o menos, a él alguien le veía.
Él era fijo, y el que va soy yo;
si me muriese nadie pensaría:
desde ayer la ciudad cambió.

 Fernando Pessoa / Álvaro de Campos


Leído en El poeta es un fingidor. Antología poética. Traducción, selección, introducción y notas de Ángel Crespo. Selecciones Austral, Espasa-Calpe, 1982.


CRUZ NA PORTA DA TABACARIA!

Cruz na porta da tabacaria!
Quem morreu? O próprio Alves? Dou
Ao diabo o bem-estar que trazia.
Desde ontem a cidade mudou.

Quem era? Ora, era quem eu via.
Todos os dias o via. Estou
Agora sem essa monotonia.
Desde ontem a cidade mudou.

Ele era o dono da tabacaria.
Um ponto de referência de quem sou
Eu passava ali de noite e de dia.
Desde ontem a cidade mudou.

Meu coração tem pouca alegria,
E isto diz que é morte aquilo onde estou.
Horror fechado da tabacaria!
Desde ontem a cidade mudou.

Mas ao menos a ele alguém o via,
Ele era fixo, eu, o que vou,
Se morrer, não falto, e ninguém diria.
Desde ontem a cidade mudou.



Paulo Autran recita este poema




domingo, 13 de mayo de 2012

Col tempo (Dalida)


Ayer se cumplieron 25 años de la trágica muerte de la cantante Dalida. La recordamos con esta canción de Leo Ferré, cantada en italiano por quien cantó en varias lenguas.


COL TEMPO

Col tempo sai
Col tempo tutto se ne va
Non ricordi più il viso
Non ricordi la voce
Quando il cuore ormai tace
A che serve cercare
Ti lasci andare e forse è meglio cosi

Col tempo sai
Col tempo tutto se ne va

L'altro che adoravi che cercavi nel buio
L'altro che indovinavi
In un batter di ciglia
Tra le frasi e le righe, in fondo di tinta
Di promesse agghindate
Per uscire a ballare

Col tempo sai
Tutto scompare

Col tempo sai
Col tempo tutto se ne va
Ogni cosa appassisce
Io mi scopro a frugare
In vetrine di morte
Quando il sabato sera
La tenerezza rimane senza compagnia

Col tempo sai
Col tempo tutto se ne va
L'altro a cui tu credevi
Anche a un colpo di tosse
L'altro che ricoprivi
Di gioielli e di vento
Ed avresti impegnato anche l'anima al monte
A cui ti trascinavi
Alla pari di un cane

Col tempo sai
Tutto va bene

Col tempo sai
Col tempo tutto se ne va
Non ricordi più il fuoco
Non ricordi le voci
E la gente da poco
E il loro sussurrare
Non ritardare copriti col freddo che fa

Col tempo sai
Col tempo tutto se ne va
E ti senti il biancore
Di un cavallo sfiancato
In un letto straniero
Ti senti gelato
Solitario ma in fondo in pace col mondo
E ti senti tradito dagli anni perduti

Col tempo sai
Allora tu
Non ami più.

Dalida: una diva es trágica o no lo es, artículo de Javier Valenzuela en El País (12-5-12).

Aquí se puede escuchar esta canción en la versión original de su compositor, Leo Ferré, y en la voz de la cantante Abbey Lincoln, en francés también.





sábado, 12 de mayo de 2012

Bernardo Sassetti interpreta a Monk


Bernardo Sassetti interpreta una pieza emblemática de Thelonious Monk, Blue Monk, en el Festival de Jazz de Setúbal de 2008.

Adiós al pianista portugués Bernardo Sassetti



El compositor y pianista portugués Bernardo Sassetti ha muerto en un desgraciado accidente en Cascais. Acompañó a músicos de jazz de la talla de Art Farmer, Kenny Wheeler, Freddie Hubbard, Paquito D´Rivera, Benny Golson o Curtis Fuller. Colaboró, así mismo, con realizadores portugueses y extranjeros en películas como 'El talento de Mr.Ripley', de Anthony Minguella, 'Alice', de Marco Martins, 'A costa dos murmúrios', de Margarida Cardoso, y 'Um amor de perdição', de Mário Barroso.

Lo recordamos hoy, sin embargo, acompañando al cantante Carlos do Carmo en una canción del mítico José Afonso, Cantigas do maio.

La noticia y datos sobre su vida en el periódico portugués Público.




Una foto de Dilara Serce






viernes, 11 de mayo de 2012

Marlene canta junto al balcón del ángel



Un collage del tiempo de la tijera y la cola, de El transcriptor. Marlene junto al balcón del ángel transformado en un Marlene canta junto al balcón del ángel por gracia de la siguiente canción... "Johnny, cuando sea tu cumpleaños..."



Johnny (wenn du Geburtstag hast) cantado en directo por una espléndida Marlene



"O tempo que passa não passa depressa..." (Vergílio Ferreira)



Una cita del novelista portugués Vergílio Ferreira (1916-1996):

O tempo que passa não passa depressa. O que passa depressa é o tempo que passou.



(Trabajo sobre el autor portugués realizado por alumnos de la Escola Secundária de Monserrate, en Viana do Castelo)

jueves, 10 de mayo de 2012

Marilyn y Groucho en 'Love Happy'






El martes pasado vimos a Marilyn promocionando Love Happy  (1949) en un programa de radio. Hoy la vemos sola y acompañada por Groucho Marx en el rodaje de aquella película.


(Fotografías de los excelentes archivos de Alice Japan - Flickr)



Un Marcel Duchamp de 1910


Desnudo con medias negras es una obra de 1910 del pintor Marcel Duchamp (1887-1968). 

(Visto en  Ras Marley - Flickr)


miércoles, 9 de mayo de 2012

Vitis vinifera (Mário Cláudio)




VITIS VINIFERA

La noche de mayo es una uva blanca,
aplastada en la piel de la muñeca
para que no se seque el tallo de la edad.

Apaga el viento la mirada
mientras el río no se cansa de correr.

Y creces,
entre peñascos y cañaverales,
con la camisa abierta.

Mário Cláudio

De su libro Dois Equinócios. Ilustrações de Américo Moura, Campo das Letras, Porto. 1996.

(Poema traducido por El transcriptor)



VITIS VINIFERA

A noite de maio é uma uva branca,
Esmagada na pele do pulso
Para que nao seque o caule da idade.

Apaga o vento o olhar
Enquanto se não cansa o rio de correr.

E cresces,
Entre penhascos e canaviais,
De camisa aberta



martes, 8 de mayo de 2012

Marilyn promocionando 'Love Happy' (1949)


Glen Falls, Nueva York, 1949: Marilyn Monroe haciendo promoción en la radio de una película de los Hermanos Marx, Love Happy (Amor en conserva), en la que hizo un pequeño papel.


(Vista en John McNab - Flickr)



lunes, 7 de mayo de 2012

'Conte de fées' (Robert Desnos)

Robert Desnos (1900-1945) en 1924


CONTE DE FÉES


Il était un grand nombre de fois
Un homme qui aimait une femme
Il était un grand nombre de fois
Une femme qui aimait un homme
Il était un grand nombre de fois
Une femme et un homme
Qui n'aimaient pas celui et
celle qui les aimaient

Il était une fois
Une seule fois peut-être
Une femme et un homme
qui s'aimaient


Extrait de  Destinée arbitraire  (Les nuits blanches



domingo, 6 de mayo de 2012

Grace Kelly en 'Dial M for murder'













(Fotografías de Alice Japan, Advertising Hitchcock y Greenman 2008 - Flickr)




sábado, 5 de mayo de 2012

'The Taverna' (Edward Burra)


The Taverna es una obra de 1924 del pintor inglés Edward Burra.


(Vista en kraftgenie - Flickr)


viernes, 4 de mayo de 2012

Flora (John William Waterhouse)



Flora, un dibujo de John William Waterhouse (1849-1917).


(Visto en sophi01 - Flickr)




jueves, 3 de mayo de 2012

Una cita bíblica en Natalia Ginzburg

El Ángel de la Revelación (c. 1805), de William Blake


Una cita bíblica en un libro de la escritora italiana Natalia Ginzburg:

Conozco tus palabras y que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!; mas porque eres tibio, y no eres caliente ni frío, estoy para vomitarte de mi boca.

Apocalipsis, 3, 15-16




miércoles, 2 de mayo de 2012

'Uns versos de Álvaro de Campos'



Unos versos del héteronimo pessoano Álvaro de Campos.



martes, 1 de mayo de 2012

Una foto de Cooper y Bergman - 1943


Gary Cooper e Ingrid Bergman en Por quién doblan las campanas (For Whom the Bell Tolls, 1943), de Sam Wood.

(Vista en le beau monde - Flickr)






1 de Mayo (Dimas + El Roto)


Cartel de 1973 del artista cubano Dimas para el IAAC (Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos).

(Fuente: Cuban Posters)



1º de mayo, El Roto (El País, 29-4-12)