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el sabroso oficio / del dulce mirar Góngora – ¡Qué difícil es entender la belleza! Günter Eich

domingo, 30 de septiembre de 2012

Dos fotos de .stamina






Desde Odessa, nos llegan estas dos fotografías de .stamina.





sábado, 29 de septiembre de 2012

The Spencer Davis Group - Keep On Running

Steve Winwood (*)


The Spencer Davis Group fue un conjunto de música beat británico formado en Birmingham, Inglaterra a mediados de los años 1960. Estaba constituido por Spencer Davis con Steve Winwood y su hermano Muff Winwood.







Natasha Klimchuk



















Una selección de los retratos que la fotógrafa rusa Natasha Klimchuk publica en su página de Flickr.



viernes, 28 de septiembre de 2012

José Afonso - Canção de embalar



Del disco Cantares do andarilho, la "Canção de embalar" (Canción de cuna)


CANÇÃO DE EMBALAR

Dorme meu menino a estrela d'alva
Já a procurei e não a vi
Se ela não vier de madrugada
Outra que eu souber será pra ti

Outra que eu souber na noite escura
Sobre o teu sorriso de encantar
Ouvirás cantando nas alturas
Trovas e cantigas de embalar

Trovas e cantigas muito belas
Afina a garganta meu cantor
Quando a luz se apaga nas janelas
Perde a estrela d'alva o seu fulgor

Perde a estrela d'alva pequenina
Se outra não vier para a render
Dorme quinda à noite é uma menina
Deixa-a vir também adormecer


Una foto de Willi Eidenbenz



Una fotografía de Willi Eidenbenz: Desnudo femenino con diseño óptico (años cincuenta)


(Vista en Bits & Bites)


Genesis - The Lamia



THE LAMIA

The scent grows richer, he knows he must be near,
He finds a long passageway lit by chandelier.
Each step he takes, the perfumes change
From familiar fragrance to flavours strange.
A magnificent chamber meets his eye.

Inside, a long rose-water pool is shrouded by fine mist.
Stepping in the moist silence, with a warm breeze hes gently kissed.

Thinking he is quite alone,
He enters the room, as if it were his own,
But ripples on the sweet pink water
Reveal some company unthought of-

Rael stands astonished doubting his sight,
Struck by beauty, gripped in fright;
Three vermilion snakes of female face,
The smallest motion, filled with grace.
Muted melodies fill the echoing hall,
But there is no sign of warning in the sirens call:
Rael welcome, we are the Lamia of the pool.
We have been waiting for our waters to bring you cool.

Putting fear beside him, he trusts in beauty blind,
He slips into the nectar, leaving his shredded clothes behind.
With their tongues, they test, taste and judge all that is mine.
They move in a series of caresses
That glide up and down my spine.

As they nibble the fruit of my flesh, I feel no pain,
Only a magic that a name would stain.
With the first drop of my blood in their veins
Their faces are convulsed in mortal pains.
The fairest cries, We all have loved you Rael.

Each empty snakelike body floats,
Silent sorrow in empty boats.
A sickly sourness fills the room,
The bitter harvest of a dying bloom.
Looking for motion I know I will not find,
I stroke the curls now turning pale, in which Id lain entwined
O Lamia, your flesh that remains I will take as my food
It is the scent of garlic that lingers on my choclate fingers.

Looking behind me, the water turns icy blue,
The lights are dimmed and once again the stage is set for you.







Amalia Bautista - Vamos a hacer limpieza general

Fotografía de *•»LÂ fô' rêâL«•*



VAMOS A HACER LIMPIEZA GENERAL

Vamos a hacer limpieza general
y vamos a tirar todas las cosas
que no nos sirven para nada, esas
cosas que ya no utilizamos, esas
otras que no hacen más que coger polvo,
nos traen recuerdos amargos,
las que nos hacen daño, ocupan sitio
o no quisimos nunca tener cerca.
Vamos a hacer limpieza general
o mejor todavía, una mudanza
que nos permita abandonar las cosas
sin tocarlas siquiera, sin mancharnos,
dejándolas donde han estado siempre;
vamos a irnos nosotros, vida mía
para empezar a acumular de nuevo.
O vamos a prender fuego a todo
y a quedarnos en paz, con esa imagen
de las brasas del mundo ante los ojos
y con el corazón deshabitado.

Amalia Bautista

De su libro Cuéntamelo otra vez (1999)


jueves, 27 de septiembre de 2012

Marina Ginestà, 17 años, 21 de julio de 1936



Esta es una de las fotos más famosas de la Guerra Civil (1936-39). Fue realizada por el fotógrafo Juan Guzmán en la azotea del Hotel Colón de Barcelona, que en el verano de 1936 se había convertido en sede de las Juventudes Socialistas Unificadas. En ella aparece una joven de 17 años cuyo nombre es Marina Ginestà. Marina fue traductora del enviado especial del diario soviético "Pravda" Mijail Koltsov y periodista en varios medios republicanos. Además contó en una ocasión que asistió a la entrevista que Koltsov le hizo al líder anarquista Buenaventura Durruti en Bujaraloz y que esto pudo costarle la vida a Durruti y Koltsov pues el contenido de la misma no gustó nada a Stalin.

(Fotografía y texto de Priego de Andalucía)

Datos sobre Marína Ginestà (también se encuentra en la red como Ginesta, o María Ginesta) y fotografías como la de abajo, en su casa de París, en Justicia y memoria

Más datos en este forum y aquí, donde podemos leer palabras suyas sobre aquellos lejanos días de su juventud. Un dato curioso es que Marína Ginestà no supo de la existencia de esta fotografía –que sirvió de portada para el libro Trece rosas rojas de Carlos Fonseca– hasta hace unos pocos años.




París, 15 de mayo de 2008 (Foto de Boris Zabiensky)



miércoles, 26 de septiembre de 2012

Pessoa / Campos - "Lisboa con sus casas..."

Fotografía de César Augusto V. R.


LISBOA CON SUS CASAS

Lisboa con sus casas
de varios colores,
Lisboa con sus casas
de varios colores,
Lisboa con sus casas
de varios colores. . .
A fuerza de diferente, esto es monótono.
Como a fuerza de sentir, me quedo solo pensando.

Si, de noche, acostado pero despierto,
con la lucidez inútil de no poder dormir,
quiero imaginar cualquier cosa
y surge siempre otra (porque hay sueño,
y, porque hay sueño, un poco de sueño),
quiero prolongar la vista con que imagino
por grandes palmerales fantásticos.
Pero no veo más,
contra una especie de lado de dentro de párpados,
que Lisboa con sus casas
de varios colores.

Sonrío, porque, aquí, acostado, es otra cosa.
A fuerza de monótono, es diferente.
Y, a fuerza de ser yo, duermo y olvido que existo.

Queda sólo, sin mí, que olvidé porque duermo,
Lisboa con sus casas
de varios colores.

11-5-1934

Fernando Pessoa / Álvaro de Campos 


Traducido por El transcriptor



LISBOA COM SUAS CASAS

Lisboa com suas casas
De várias cores,
Lisboa com suas casas
De várias cores,
Lisboa com suas casas
De várias cores. . .
À força de diferente, isto é monótono.
Como à força de sentir, fico só a pensar.

Se, de noite, deitado mas desperto,
Na lucidez inútil de não poder dormir,
Quero imaginar qualquer coisa
E surge sempre outra (porque há sono,
E, porque há sono, um bocado de sonho),
Quero alongar a vista com que imagino
Por grandes palmares fantásticos.
Mas não vejo mais,
Contra uma espécie de lado de dentro de pálpebras,
Que Lisboa com suas casas
De várias cores.

Sorrio, porque, aqui, deitado, é outra coisa.
À força de monótono, é diferente.
E, à força de ser eu, durmo e esqueço que existo.

Fica só, sem mim, que esqueci porque durmo,
Lisboa com suas casas
De várias cores.


martes, 25 de septiembre de 2012

Una Greta deportista de 1926



Una Greta Garbo deportista, fotografiada en 1926 por Don Gillum.


(Vista en greta_g - Flickr)


lunes, 24 de septiembre de 2012

Coltrane en el Guggenheim y en el Village Gate





El músico norteamericano John Coltrane, fotografiado por William Claxton en el Museo Guggenheim de Nueva York, en 1960, y por Herb Snitzer en el club The Village Gate, en 1961.


(Fuente: Photo Tractatus - Flickr)



Nikolai Gógol - Almas muertas

Ilustración de Chagal para Almas muertas - Art Knowledge


A la puerta del hotel de la pequeña ciudad provincial de N. se acerco un pequeño calesín,con muelles, como los que emplean los solteros, los oficiales a medio sueldo, losterratenientes dueñas de unos cien siervos — en fin, todos los que se designan por eltérmino, señores de la clase media. Sentado en el calesín se veía un caballero, no guapo,pero tampoco feo, ni muy gordo ni muy delgado; no podia decirse que era viejo, tampocose le calificaría de joven. Su llegada al pueblo no despertó el menor interés ni dió lugar asuceso alguno extraordinario. Sólo dos campesinos rusos, de pie en la puerta de la taberna,frente al hotel. hicieron algunas observaciones, con referencia mas bien al carruaje que a su ocupante:
— ¡Caramba !—dijo uno.— ¡Ese sí que es un señor coche! ¿Qué te parece, podría ir a Moscú, llegado el caso, o se quedaría a medio camino?
—Creo que si—contestó el otro.— Pero a Kazán... me parece que no llegaría.
—No, no llegaría a Kazán—asintió el primero.Con esto terminó la conversación.
Además, cuando el calesín se aproximaba al hotel, vino a su encuentro un joven, vistiendo unos pantalones de lona blanca, extremadamente cortos y estrechos, una levita de faldones elegantes, con pechera en que relucía un broche de Tula representando una pistola de bronce. El joven se volvió, clavó la vista en el calesín, se sujetó la gorra, a punto de ser arrebatada por el viento, y siguió su camino.Cuando entró el calesín en el patio, le esperaba al caballero un criado del hotel—o “camarero”, como se les llama en los restaurants, —un mozo de movimientos tan vivos y tan rápidos, que era imposible apreciar sus facciones.
Salió corriendo del hotel con gran desenvoltura,llevando una servilleta en la mano—una figura empinada, cubierta de larga levita,compuesta de una mezcla de algodón y con la cintura levantada casi hasta el cogote,—sacudió sus cabellos y, con paso ligero, condujo al caballero al piso de arriba, atravesando casi toda la extensión de una galería de madera, para enseñar al viajero el cuarto que la Providencia le había deparado. La habitación era del tipo corriente, pero también el hotelera del tipo común, es decir, exactamente igual a todos los hoteles provincianos, en los cuales el viajero obtiene, por dos rublos diarios, una habitación silenciosa, con negros escarabajos, como ciruelas, asomándose a hurtadillas por todos los rincones; y con unapuerta, siempre protegida por la barricada de una cómoda, que da al aposento próximo,cuyo inquilino, una persona taciturna, pero excesivamente inquisitiva, se interesa por saber todos los detalles posibles relacionados con el recién llegado. La fachada del hotel correspondía a sus peculiaridades internas:era un edificio muy largo, de dos pisos; el inferior, sin estucar, era de ladrillo rojo obscuro, cuyo matiz se había obscurecido más aun por la influencia de los cambios del tiempo, y por cierta suciedad; el segundo piso estaba pintado, por supuesto, del clásico amarillo; en el sótano, había comercio de colleras, cordeles y panes en forma de anillo. En un rincón de uno de estos puestos, o mejor dicho, en la ventana del mismo, aparecía un hombre,vendedor de bebidas calientes de especias, al lado de un samovar de cobre rojo, y con una cara tan roja como su samovar, de modo que a cierta distancia se podría creer que había dos samovares en la ventana, si no fuera que uno de ellos poseía una barba negra como la brea.

Nikolai Gógol


Almas muertas (1842)



domingo, 23 de septiembre de 2012

Pink Floyd - Money

Fotografía de Monstruos tiernos



MONEY

Money, get away.
Get a good job with good pay
and youre okay.
Money, its a gas.
Grab that cash with both hands
and make a stash.
New car, caviar,
four star daydream,
think ill buy me
a football team.
Money, get back.
Im all right jack keep your hands
off my stack.
Money, its a hit.
Dont give me that do goody good bullshit.
Im in the high-fidelity
first class traveling set
and i think i need a lear jet.

Money, its a crime.
Share it fairly but dont take
a slice of my pie.
Money, so they say
is the root of all evil today.
But if you ask for a raise its no surprise
that theyre giving none away.

Composición de Roger Waters

The Dark Side of the Moon (1973)







Jens Mollenvanger



















Jenns Mollenvanger es fotógrafo y nació en Amberes (o Antwerpen). Esta es una selección de su obra en Flickr.

Otra página suya: Portfolio.




sábado, 22 de septiembre de 2012

Brahms - Adagio del Concierto para violín, op. 77

Fotografía de Mark Henckel


El Adagio del Concierto para violín en re mayor, op. 77, de Brahms. El solista es el violinista lituano Jascha Heifetz.


Brahms: Violin Concerto Op.77 Adagio by Brahms on Grooveshark






Cosmopoética 2012... y un poema de Martínez Sarrión



En estos tiempos difíciles para (casi) todos vuelve Cosmopoética a la ciudad de Córdoba. Es la novena edición de este festival de poesía, que vuelve en otoño, no en primavera: se celebra del 20 de septiembre al 7 de octubre.

Y serán los novísimos el eje de este año. Más información en Cosmoweb

Recordemos que los autores de la antología publicada por Castellet se dividía en dos partes: Los seniors y La coqueluche. En la primera figuraban tres autores nacidos, entre 1939 y 1942: Manuel Vázquez Montalbán, Antonio Martínez Sarrión y José María Álvarez; en la segunda, seis nacidos entre 1944 y 1948: Félix de Azúa, Pedro Gimferrer (aún no era Pere), Vicente Molina Foix, Guillermo Carnero, Ana María Moix y Leopoldo María Panero.

El siguiente poema es uno de los elegidos por Castellet para su antología. El autor, Antonio Martínez Sarrión:


requisitoria general por la muerte de una rubia

acodados en las irreales barandas
acodados resistiendo la marea de aromas
azaleas tamarindos
luna de california en el lento week-end
errantes aves marinas
también
los barcos también
los barcos hacia lejanas islas madrepóricas
también los marineros empañados
también
los bidones vacíos las botellas vacías
las boyas arrancadas al pacífico
cuando acabó la victoriosa empresa
también los habitantes abisales
estaban al acecho marilyn

recuento de jugadas medias azules
prendas floridas en los hondos rincones
el incinerador a toda la presión
la inminente llegada del lechero
y

con la muñeca fea la estantería con freud
las últimas camelias del jugador de beisbol
la cintura tronchada
sirenas
impasibles en las rocas ella
fitzgerald canta luces de pasadena
tobogán de la angustia blanca luz sideral
también ellos
fumaban incansables y distantes
en los horrendos bungalows la luna aparatosa
en el lento week-end de california
laberinto de gatos vidrios en el asfalto
sombras inmemoriales casas de té llamadas
al vacío también
ellos
con pelucas postizas reventando de alcohol
suicidio de john gilbert
farsas de paula strasberg hediondez
del dramaturgo norteamericano

mil barcos de basora cargados con especias
techos de muérdago happy
christmas vigilias
esperando los besos imposibles
también
ellos los hornos crematorios
los pájaros nocturnos rebosantes de herrumbre
la sofocada baja amenazante noche
boulevard
del crepúsculo
ráfagas
de terror en los ojos enormes de mi amor
aferrada a su sucio frasco de nembutal





Nueve novísimos poetas españoles, de José María Castellet fue el volumen número 4 de la colección Libros de enlace, publicada por Barral editores (1970)



Un haiku para el otoño

Fotografía de Alberto Asiaín



Por este camino
ni un solo hombre va:
tarde de otoño.


El haiku japonés. Historia y traducción (Fernando Rodríguez-Izquierdo). poesía Hiperión, 5ª edición, 2005.



viernes, 21 de septiembre de 2012

Daniel Melingo - El violín de Becho

Daniel Melingo

Esta canción es sobre todo conocida por la versión de Alfredo Zitarrosa, a la que puede accederse abajo. Pero la escuchamos aquí por el argentino Daniel Melingo.


EL VIOLÍN DE BECHO

Becho toca el violín en la orquesta
cara de chiquilín sin maestra
y la orquesta no sirve, no suena
sin violines cansados que duelan.

Porque a Becho le duelen violines
que son como su amor, chiquilines;
Becho quiere un violín que sea hombre
que al dolor y al amor no los nombre.

Pero el violín de Becho es un grito
hay violines que suenan distinto;
Becho quiere un violín que sea nadie,
cuatro cuerdas sonando al aire.

Becho tiene un violín que no ama,
pero siente que el violín lo llama;
por las noches como arrepentido
vuelve a amar ese triste sonido.

Vida y muerte, violín, padre y madre;
canta el violín y Becho es el aire;
ya no puede tocar en la orquesta
porque amar y cantar eso cuesta.







Enlace a YouTube donde puede escucharse la versión de Alfredo Zitarrosa.








Nina Montero - "Todo te viene chico si regresas"

Fotografía de Lorena - Musa...


Todo te viene chico si regresas.
El uniforme azul y el cuello de plástico.
Esa vaca-monja que te ataba
la lengua en un cintajo.
Los trágicos hurtos de caramelos excomuniados.
Historias de hostias que manaban sangre.
Somnolencia del «ora pro nobis»,
y tu primer verso descaligrafiado que decía:
«Buena mamá, te quiero.
Ya no voy a ser más mala. »


Nina Montero (Jaén, 1954)


Del libro Poemas (Aníbal Núñez - Jesús Alviz - Felipe Núñez - Juan Gómez - Nina Montero - Pureza Canelo - M. Ángel García - J. Rodríguez), Cáceres, 1978.



jueves, 20 de septiembre de 2012

Una foto de Ryan McGinley




Ryan McGinley nació el 17 de octubre de 1977 en Ramsey, New Jersey. Estudió Diseño Gráfico en la Escuela Parsons y actualmente vive en Nueva York.

En 1999 envió a 100 editores y artistas que admiraba, un libro de 50 páginas con sus fotos. El libro se titulaba "The Kids Are Alright" (Los chicos están bien) y consistía en fotos exuberantes y bacanales que retrataban a sus amigos de Nueva York, algunos de ellos también artistas como Dash Snow, Dan Colen y Hannah Liden.

A los 26 años se convirtió en el artista más joven en tener una exposición individual en el Museo Whitney de Nueva York.


La página en inglés de la Wiki y su página.



miércoles, 19 de septiembre de 2012

Jimi Hendrix - Little Wing

Jimi Hendrix en Berlín en 1970


Ayer se cumplieron cuarenta y dos años de la muerte del guitarrista, cantante y compositor norteamericano Jimi Hendrix. Little Wing es una de sus composiciones.


LITTLE WING

Well, she's walking through the clouds,
With a circus mind that's running wild,
Butterflies and Zebras,
And Moonbeams and fairy tales.
That's all she ever thinks about.
Riding with the wind.

When I'm sad, she comes to me,
With a thousand smiles she gives to me free.
It's alright, she says it's alright,
Take anything you want from me,
Anything.
Fly on little wing.


Little Wing by Jimi Hendrix on Grooveshark





Ángel Crespo - Un vaso de agua para la madre de Juan Alcaide

Fotografía de Paul Jackson


UN VASO DE AGUA PARA LA MADRE DE JUAN ALCAIDE

Te recuerdo callando entre mujeres
mientras tu Juan, ya huésped de la caja,
aguardaba los puentes de la tierra.

Yo no le quise ver porque me daba miedo.
No porque de la muerte me estremezca
ni un muerto me dé espanto,
sino porque era Juan con su calva y su frente
y con sus labios gordos y sus manos helándose.

Entonces me dio miedo de estar en Valdepeñas,
de haber llegado en tren por la mañana
y haber bebido vino antes de verte.
Porque tú estabas, blanca, en una silla
sin pronunciar un verbo
y con gesto de nunca.

No sabías
si estabas en tu casa, si de lejos
veías su tejado, negro ahora.

Transitaba la gente por el patio
y tú, entonces, pensabas
en camisas planchadas y en pañuelos;
en perfumes de flor y de maderas,
y en nada de la muerte y de su prisa.

Cerca estaba tu hijo:
fuerzas hacían por alzarle algunos.

Ángel Crespo


Edición utilizada: En medio del camino (Poesía, 1949-1970) Seix Barral, 1971. El poema estaba integrado en el libro Quedan señales (1952).


Nota. El poema recitado es más largo y tiene algún que otro cambio. Puede leerse aquí: diario ABC, 9-1-1969)



El poema recitado por Tomás Galindo



martes, 18 de septiembre de 2012

Manuel Vicent - Abismo

Fotografía de vhillo



ABISMO


La cara oculta de la sabiduría la constituyen todos los manuscritos de la antigüedad que se han perdido, los cuentos que fueron narrados de viva voz en las plazas orientales y las melodías creadas por millones de pastores con una flauta de caña junto con las canciones que también se disolvieron en el aire, las danzas que ni siquiera quedaron grabadas en las vasijas o en los frisos de los templos. Sólo una pequeña parte de la creación del mundo clásico se ha salvado, pero existe un vaso oscuro de la memoria colectiva donde se guardan las cenizas de la biblioteca de Alejandría, los papiros que se pudrieron bajo las aguas del Nilo, los versos que Safo no pudo terminar, otro teorema grabado por Pitágoras en las letrinas de Éfeso, que el tiempo ha hecho indescifrable y parte de las enseñanzas de Sócrates que Platón no recordó.

Ser sabio consiste en navegar ese mar desconocido, imaginar el tesoro que la historia ha sumergido y rescatar del fondo del abismo, cada uno por su cuenta y riesgo, una parte de ese tesoro que no existe. La cultura desaparecida no está en las cátedras ni en las tribunas ni en los libros, sino en las palabras de las gentes sencillas. Cuando oigas a un marinero o a un campesino decir cosas salidas directamente de su pensamiento sin adherencia alguna, no debe admirarte que hablen con tanto rigor sin haber leído nunca nada, puesto que en su mente fluye con naturalidad la sabiduría que sólo han leído en el aire. Desde el fondo de los tiempos, pasando por el corazón de todos los mortales ya muertos, llegan por el aire cánticos insonoros, versos rotos en mil pedazos, cuentos de lobos o de hadas, alfombras mágicas invisibles, aforismos de filósofos anónimos, que las gentes sencillas respiran y los aposentan en su carne.

De no ser así, no se explica que un marinero analfabeto sentado en la borda de su barca te cuente un naufragio con la misma cadencia de los hexámetros de Virgilio. O que un campesino se mueva con la azada entre los cuatro elementos, la tierra, el fuego, el aire y el agua, que según los presocráticos componen la naturaleza y haga con ellos unos pimientos, tomates, calabazas y melocotones con los que se puede coronar las cimas más altas del espíritu humano.

Manuel Vicent


(El País, 16 de noviembre de 2008)



lunes, 17 de septiembre de 2012

Ariosto retratado por Tiziano



Retrato del poeta italiano Ludovico Ariosto (1474-1533), autor del poema épico Orlando furioso (1516), pintado por Tiziano en 1510.


(Visto en petrus.agricola - Flickr)






Cervantes - Cuando Preciosa el panderete toca

Pintura de John Singer  Sargent

Un excelente soneto de Cervantes, que nunca dejó de escribir poesía. No alcanzó en vida el renombre que él hubiera deseado como poeta. En su libro Viaje del Parnaso escribió lo siguiente:

Yo, que siempre trabajo y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo


En una de sus Novelas Ejemplares (publicadas en 1613), leemos el soneto dedicado a Preciosa, La gitanilla:


Tomó las sonajas Preciosa, y dieron sus vueltas, hicieron y deshicieron todos sus lazos con tanto donaire y desenvoltura, que tras los pies se llevaban los ojos de cuantos las miraban, especialmente los de Andrés, que así se iban entre los pies de Preciosa, como si allí tuvieran el centro de su gloria. Pero turbósela la suerte de manera que se la volvió en infierno; y fue el caso que en la fuga del baile se le cayó a Preciosa el papel que le había dado el paje, y, apenas hubo caído, cuando le alzó el que no tenía buen concepto de las gitanas, y, abriéndole al punto, dijo:

-¡Bueno; sonetico tenemos! Cese el baile, y escúchenle; que, según el primer verso, en verdad que no es nada necio.

Pesóle a Preciosa, por no saber lo que en él venía, y rogó que no le leyesen, y que se le volviesen; y todo el ahínco que en esto ponía eran espuelas que apremiaban el deseo de Andrés para oírle. Finalmente, el caballero le leyó en alta voz, y era éste:


Cuando Preciosa el panderete toca
y hiere el dulce son los aires vanos,
perlas son que derrama con las manos;
flores son que despide de la boca.

Suspensa el alma, y la cordura loca,
queda a los dulces actos sobrehumanos,
que, de limpios, de honestos y de sanos,
su fama al cielo levantado toca.

Colgadas del menor de sus cabellos
mil almas lleva, y a sus plantas tiene
Amor rendidas una y otra flecha.

Ciega y alumbra con sus soles bellos,
su imperio Amor por ellos le mantiene,
y aún más grandezas de su ser sospecha.




domingo, 16 de septiembre de 2012

Gene Tierney, 1946



Gene Tierney (1920-1991)


(Vista en  dovima_is_devine_II - Flickr)



sábado, 15 de septiembre de 2012

Vicente Verdú - La belleza

Cabeza de mármol de Atena (c. 200 a.C.) - Fotografía de Glen Gulley


LA BELLEZA

Lo que sucede con la belleza es bastante desolador. Siendo bello un objeto a unos puede parecerles bello y a otros no. De modo que decir de algo que es bello no significa sino que nos parece bello a nosotros, acaso contrariamente a otros. Y, en consecuencia, lo bello será pues tanto un relativo elemento. Un sí o un no. O también, ampliamente, un sí y un no.

Desde este punto de vista tan tibio y desalentador la belleza se asocia exacerbadamente con el "gusto" y, de este modo, así como hay gentes que odian los tomates y otros no, la belleza ingresaría en el mundo general de la gastronomía y hasta de la mesa familiar e intrascendente del comedor. A unos les gusta esto y a otros no. O más directamente: a unos les produce placer este lienzo o este plato y a otros les lleva al vómito o el desdén. O incluso, médicamente: a unos les sienta bien ese producto y a otros les daña el tránsito intestinal.

Que la belleza es un "sentimiento" no es decir casi nada. Así que a unos se les a-sienta bien es cosa y a otros no de modo que así se cierra la equivalencia entre el sistema de la estética y el de la gastronomía, entre el gusto y lo dégoûtant, entre el ojo que contempla y el paladar que paladea, entre el saber (el sabor, más o menos elegante) y el no saber (la insipidez).

Bajo las normas académicas, un cuadro, una escultura, un drama o una sinfonía eran más o menos buenos (y supuestamente bellos). Desaparecidas las normas, el gusto ocupa el lugar del rigor y lo feo se conmuta con lo sublime y la delicadeza con las bardomas. En todas estas ecuaciones ha de desaparecer la sutileza y, con su evaporación, la oportunidad de dignificarse distinguiendo lo bello y orientando hacia su manifestación.

Un conjunto de 13 conferencias organizadas por el Reina Sofía y en la que pronunciarán conferencias desde Francisco Calvo Serraller a Félix de Azúa (primero y último en un orden cronológico trufado de Fernández Galiano, Simón Marchán, Juan Ángel Vela del Campo y Javier Manterola, entre otros) se dedicará entre octubre y noviembre a tratar el asunto de la belleza.

Tratar la belleza o tratar con la belleza mueve enseguida a la máxima excitación. La belleza afecta, la belleza convulsa. No sólo nos sacude el afecto innominado sino que, como fuerte amor, nos infecta. Más aún: la belleza de esto o de aquello alza al erotismo por encima de todas las cosas y no importa que se presente en el fervor, la fe o las deseos de matar. El erotismo y la belleza se hallan tan estrechamente unidos en la misma mafia que cuando se ve un rostro que nos turba lo primero que se transforma es la criminal vibración del sexo.

Desde la sexualidad se llega a casi todas partes pero las partes de la sexualidad que más se enardecen -en colorado, en acero o en dorado- son las que la belleza suscita.

Como dice el programa en que se anuncia el ciclo del Reina Sofía ("La belleza. Modos contemporáneos de uso artístico") lo bello-bello dejó de ser un mandato en la creación. La libertad del artista, su gusto sin trabas llevaba a la apertura de un espacio (moral, mercantil y crítico) donde incluso lo feo, el mismo adefesio, podría valer mucho. Fue el momento del alza individualista hace una eternidad y, más cercanamente, el tiempo en que los galeristas y los pintores, los comentaristas y los profesores, empezaron a referirse a las obras nuevas no como "bellas" sino como "interesantes".

¿Qué significaba que esa obra resultara interesante? En primer lugar que parecía novedosa. En segundo lugar qué Dios sabe adónde nos llevaba su innovación. Todos los implicados en el arte hallaron en la nómina de "lo interesante" la manera de conciliar lo bello con lo feo, lo placentero con lo nauseabundo, la sorpresa con la ignorancia y el sí con el no.

¿No es pues posible decir hoy y nunca más qué alfo es bello de manera objetiva? ¿No es posible emplear como criterio de valor la belleza bella para estimar un cuadro? Pues claro que sí. Quien diga que no, no vale siquiera para elegir la pintura y la tapicería del coche.

Una legión de gentes sin oído hablamos sobre música. Un sinfín de mirones hablamos de pintura. En definitiva no importa tanto poseer un oído absoluto o una retina de seda para llegar a dirimir con precisión. La belleza tiene más que ver con las virtudes del alma como el zahorí tiene más que ver con los espasmos que recibe del agua. En ambos casos, en este receptor no se ve su facultad especial y de ahí que haya tantos profesionales del arte sin facultades.

Pero, a la vez, también esto explica que brote tanta alegría en determinados seres que, sin licenciatura, se sientan felizmente regados por el estallido de una especial vesícula interior donde la belleza les llega.


Vicente Verdú

El Boomeran(g), 11-9-2012


S. Vaughan + L. Reed - September Song




Primero, una de las versiones de September Song, canción de Kurt Weill y Maxwell Anderson, grabadas por Sarah Vaughan: Sarah Vaughan with Clifford Brown (1954):


SEPTEMBER SONG

Oh, it's a long, long while
from May to December,
but the days grow short
when you reach September.

When the autumn weather
turns the leaves to flame,
one hasn't got time
for the waiting game.

Oh the days dwindle down
to a precious few,
September,
November.

And these few precious days
I'll spend with you.
These precious days
I'll spend with you.



Y ahora, una versión más peculiar, en la que no se reconoce la melodía de la canción, no podemos tararear,  pero es Lou Reed y tiene su punto. De la película canadiense The Music of Kurt Weill: September Songs (1995)






Un refresco para continuar

Fotografía de Charles Cushman (1946)


Todavía hace calor estos días. Un refresco para continuar...



(Foto: The Pie Shops - Flickr)






viernes, 14 de septiembre de 2012

Unas cuantas de Grace Kelly

Atrapa a un ladrón (To Catch a Thief, 1955)


La ventana indiscreta (Rear Window, 1954)






Fotografía de Philippe Halsman (1955)


















Fotografías de honeyfumblings (la primera), y de greta_g y Music 2 My Ears, todos en Flickr.