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el sabroso oficio / del dulce mirar Góngora – ¡Qué difícil es entender la belleza! Günter Eich

jueves, 9 de marzo de 2017

Adiós a Isabel Escudero



En su libro Coser y cantar, había escrito Isabel Escudero:

Ángel,
Ángel de la Guarda,
¡guárdame de Dios
y su guadaña!


Ha caído finalmente la guadaña, e Isabel Escudero ha puesto el pie en el estribo para iniciar ese último viaje que todos haremos un día. Sus versos han estado con nosotros varias veces desde el primer año del blog, en abril de 2009:

Cuando tú pasas por la calle,
¿qué más puede pasar
que le importe a nadie?


Hoy la despedimos con más versos suyos:


                                              A la casa BEBELA

Ahora que están haciéndome la casa
en los alcores de las Navas,
¿no estaba más gozoso el pinar sin ella,
por donde aquellos ojos vagos se perdían?
¿Para qué más ventanas?
¿No bastan con las de este cuerpo poco,
siempre ávidas de cielo?
Justo y de sobra es el espacio
que cada uno con sus pies le roba al suelo.

(1990)



                                        A mi padre, en sombras


“Que no, que no, que no”
me dicen tus pantalones huecos,
que ya no estás,
y no quiero saberlo,
y a meterlos al fondo
del arca los llevo;
y en la mesilla el relojito
que te despertaba
“que no, que no, que no”
me repite terco,
que ya no más a la ventana del alba
florecerá en tus ojos el almendro.
¡Basta ya! Para nada
sigue al vacío su tic-tac cayendo:
lo falso de las horas y los siglos
tú ya lo has descubierto.
Ya para ti no roe más
la carcoma del tiempo.

 Noviembre de 1988



"Muere la poeta Isabel Escudero a los 73 años", Jesús Aguado (El País, 8-3-17)

"Muere la poeta Isabel Escudero, la verdad del aire", Juan Bonilla (El Mundo, 8-3-17)



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