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el sabroso oficio / del dulce mirar GóngoraWie schwer es ist, die Schönheit zu begreifen! Günter Eich

viernes, 28 de abril de 2017

"–Esa guirnalda de rosas, hija, ¿quién te la endonara?"




–Esa guirnalda de rosas,
hija, ¿quién te la endonara?

–Donómela un caballero
que por mi puerta pasara;
tomárame por la mano,
a su casa me llevara,
en un portalico escuro
conmigo se deleitara.
Echóme en cama de rosas
en la cual nunca fui echada,
hízome, no sé qué hizo,
que d’él vengo enamorada;
traigo, madre, la camisa
de sangre toda manchada. 

–¡Oh sobresalto rabioso!,
¡que mi ánima es turbada!
Si dices verdad, mi hija,
tu honra no vale nada,
que la gente es maldiciente,
luego serás deshonrada.

–Calledes, madre, calledes,
calléis, madre muy amada,
que más vale un buen amigo
que no ser mal maridada.
Dame el buen amigo, madre,
buen mantillo y buena saya,
la que cobra mal marido
vive malaventurada. 

–Hija, pues queréis así,
tú contenta, yo pagada.



(Recuperación del patrimonio literario oral español)



(Fotografía de StellaDeLMattino - Flickr)



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