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el sabroso oficio / del dulce mirar Góngora – ¡Qué difícil es entender la belleza! Günter Eich

domingo, 21 de octubre de 2018

Bobby Timmons - You'd Be So Nice To Come Home To



Del álbum del pianista Bobby Timmons: Sweet & Soulful Sounds (1962). Le acompañan Sam Jones al bajo y Roy McCurdy a la batería.

El tema "You'd Be So Nice To Come Home To" es de la pluma de Cole Porter.


Por otro lado, recordamos Moanin', tema compuesto por Timmons, que aquí puede escucharse en versión instrumental y también cantada; en la primera toca él, integrado en el grupo de Art Blakey's Jazz Messengers en directo, y la segunda es interpretada por Lambert, Hendricks & Ross:


"¡Qué dos versiones de 'Moanin''!"




sábado, 20 de octubre de 2018

Gisela João - As rosas não falam


Música brasileña interpretada por una cantante portuguesa, Gisela João, que ya ha venido un par de veces por aquí. As rosas não falam fue compuesta por Cartola y la hemos podido escuchar por él mismo y por Beth Carvalho, y por Teresa Cristina.


AS ROSAS NÃO FALAM

Bate outra vez
Com esperanças o meu coração
Pois já vai terminando o verão
Enfim

Volto ao jardim
Com a certeza que devo chorar
Pois bem sei que não queres voltar
Para mim

Queixo-me às rosas
Mas que bobagem
As rosas não falam
Simplesmente as rosas exalam
O perfume que roubam de ti, ai

Devias vir
Para ver os meus olhos tristonhos
E, quem sabe, sonhavas meus sonhos
Por fim









viernes, 19 de octubre de 2018

Manuel António Pina - Las escaleras




LAS ESCALERAS

Toma, este es mi cuerpo, el que sube las escaleras
en dirección a tu oscuridad, dejándome,
o a algo menos tangible,
en su lugar.

También han envejecido, las escaleras,
también, como yo, deshabitadas.
Ha anochecido, al fondo se alejan pasos, probablemente los míos,
y, a nuestro alrededor, nuestros cuerpos se desvanecen como tierras extranjeras.

Manuel António Pina

De su libro Como se desenha uma casa (2001), in Todas as palavras - poesia reunida 1974-2011, Assirio & Alvim, 2013, 3ª ed.


(Traducido por El transcriptor)


AS ESCADAS

Toma, este é o meu corpo, o que sobe as escadas
em direcção à tua escuridão, deixando-me,
ou a alguma coisa menos tangível,
no seu lugar.

Também elas envelheceram, as escadas,
também, como eu, desabitadas.
Anoiteceu, ao longe afastam-se passos, provavelmente os meus,
e, à nossa volta, os nossos corpos desvanescem-se como terras estrangeiras.




(Fotografía de L*)



jueves, 18 de octubre de 2018

Una foto de Reşat Kuleli






Teresa Berganza - O del mio dolce ardor



O del mio dolce ardor
Bramato oggetto,
L’aura che tu respiri,
Alfin respiro.

Ovunque il guardo io giro,
Le tue vaghe sembianze
Amore in me dipinge:
Il mio pensier si finge
Le più liete speranze;
E nel desio che così
M’empie il petto
Cerco te, chiamo te, spero e sospiro.





Christoph Willibald von Gluck (1714-1787) , "O del mio dolce ardor", de la ópera "Paride ed Elena" (1770) con libreto de Raniero de' Calzabigi (1714-1795)



miércoles, 17 de octubre de 2018

Rita

Camera negative of Rita Hayworth by Robert Coburn


Key-book portraits of Rita Hayworth by Robert Coburn from The Lady from Shanghai


Rita Hayworth portrait from The Lady from Shanghai by Wm. Ed. Cronenweth.


Key-book portraits of Rita Hayworth and Glenn Ford from Affair in Trinidad.


Photo by Peter Stackpole, Westwood, Ca. 1940


Rita Hayworth (17 de octubre de 1918 - 14 de mayo de 1987)


(Fotografías: Alice Japan y sophia/skorver1)



Aquilino Duque - Otoño en Oriente




OTOÑO EN ORIENTE

Llega el otoño abriendo las granadas
y encendiendo los caquis.
Arde la parra virgen contra el muro.
¡Cómo han cargado los olivos!

No se puede nadar contra corriente
cuando las aguas bajan amarillas.

Aquilino Duque


Las nieves del tiempo (Aquilino Duque). Editorial Comares, 1993.





(Fotografía de Lou Rouge)



martes, 16 de octubre de 2018

lunes, 15 de octubre de 2018

Aníbal Núñez - Teso de San Cristóbal




TESO DE SAN CRISTOBAL

En lo que fuera atrio y ahora atraviesa un can,
motivo inexcusable en una ruina sórdida,
el mediodía dibuja entre fulgurantes
desperdicios y malvas las muecas del bestiario,
las fauces de las grietas:
alrededor de esta imagen única,
cima de una colina sobre un río atrapado,
recientes moradores te ignoran, absorbida
toda su fantasía por los espacios más fáciles,
siendo tú –santuario de los que sufren cerco-
para ellos un escollo, un peligroso signo
de lo que no se entiende porque no se repite.

Aníbal Núñez


De su libro Alzado de la ruina (1983)




(Teso de San Cristóbal, fotografía de Fernando Nieto Lobato)


sábado, 13 de octubre de 2018

Sophia Loren, vista por Loomis Dean









Marianne Faithfull - How many words



"How Many Words", tema compuesto por Brian Eno, pertenece al álbum doble Easy Come Easy Go (2008) de Marianne Faithfull.


HOW MANY WORDS

Thinking of a world and the light of the sun
And all the many lives that were ever begun,
Ever begun.

Our little world turning in the blue
As each day goes there's another one new,
Another one new.

How many people will we feed today,
How many lips will we kiss today,
If we wake up?

How many worlds will we ever see,
And how people can we ever be,
If we wake up?

Thinking of a world in the light of the sun
And all the many lives that were ever begun,
Ever begun.


Hace tiempo en el blog: "Marchando un doble de Faithfull" 





viernes, 12 de octubre de 2018

Un haiku de Ritsurin Issekiro





Mientras lo corto
veo que el árbol tiene
serenidad.

Ritsurin Issekiro  (1894 – 1961)





jueves, 11 de octubre de 2018

Una foto de Pierre Jamet







Felicitas Brunke - Ich weiß nicht, zu wem ich gehöre




La mezzosoprano Felicitas Brunke interpreta en directo la composición de Friedrich Hollaender, Ich weiß nicht, zu wem ich gehöre, tan asociada a Marlene Dietrich, amiga personal de Hollaender.


ICH WEISS NICHT, ZU WEM ICH GEHÖRE

Sprechen die Männer von Treue
Lächle ich nur vor mich hin –
Liebe ist ewig das Neue
Treue hat gar keinen Sinn!

Heute schon ist mir entschwunden
Was ich noch gestern besaß –
Liebe macht selige Stunden
Treue macht gar keinen Spaß!

Ich weiß nicht, zu wem ich gehöre
Ich bin doch zu schade für Eine allein –
Schau, wenn ich jetzt grad' dir Treue schwöre
Wird morgen die Andere ganz unglücklich sein!

Ja soll denn so etwas Schönes nur Einer gefallen?
Die Sonne, die Sterne gehören doch auch allen!
Ich weiß nicht, zu wem ich gehöre –
Ich glaub', ich gehöre nur mir ganz allein!

Ja soll denn so etwas Schönes nur Einer gefallen?
Die Sonne, die Sterne gehören doch auch allen!
Ich weiß nicht, zu wem ich gehöre –
Ich glaub', ich gehöre nur mir ganz allein!





miércoles, 10 de octubre de 2018

Adélia Prado - Tregua

Adélia Prado - Tiago Queiroz (Estadão)



TREGUA

Hoy estoy vieja como quiero estar.
Sin ninguna estridencia.
Cambié todos los deseos por recuerdos
y una tacita de té.

Adélia Prado


Traducción de Diana Bellessi en Antonio Miranda



TRÉGUA

Hoje estou velha como quero ficar.
Sem nenhuma estridência.
Dei os desejos todos por memória
e rasa xícara de chá.




martes, 9 de octubre de 2018

Una foto de Ralph Steiner (1929)










Brahms - Primera Sinfonía, primer movimiento




Brahms, Primera Sinfonía, primer movimiento; Un poco sostenuto - Allegro. Chicago Symphony Orchestra, James Levine.






(Fotografía de Rudolf Kreienbühl - Naturaleza muerta, ca. 1970)



lunes, 8 de octubre de 2018

Adiós a Montserrat Caballé



Despedimos a Montserrat Caballé con Puccini, "Un bel dì vedremo", de Madama Butterfly, obra que tanto significó para ella, y con Granados, La Maja dolorosa nº 2.



Con la London Symphony Orchestra, dir. Sir Charles Mackerras


Dir. Rafael Ferrer





Vanesa Pérez-Sauquillo - Epílogo



EPÍLOGO

Desde entonces, el día en que descubrí
el secreto de los vasos canopes
y fui vaso canope para ti,
y carne de gata disparada contra mujeres
con las que tú duermes y yo sueño
(amor, me confieso una rabia
de XIX dinastía. He masticado pelos
yo que fui flor de loto), dirás
mucho ha llovido desde entonces,
pájaro de tormenta.
Y sin embargo no hay cobijo interior,
estoy mojada todavía
de aquel tiempo de furia extraordinaria,
de amor imperdonable,
bajo la lluvia equivocada.

Vanesa Pérez-Sauquillo
(Madrid, 1978)


De su libro Bajo la lluvia equivocada (2006)


Leído en (Tras)lúcidas. Poesía escrita por mujeres (1980-2016). Edición de Marta López Vilar. Bartleby Editores, 2016.




(Fotografía de Sonia Gp, Vasos canopes)




domingo, 7 de octubre de 2018

Chico Buarque - Morro Dois Irmãos



Morro Dois irmãos, una composición de Chico Buarque


MORRO DOIS IRMÃOS

Dois Irmãos, quando vai alta a madrugada
E a teus pés vão-se encostar os intrumentos
Aprendi a respeitar tua prumada
E desconfiar do teu silêncio

Penso ouvir a pulsação atravessada
Do que foi e o que será noutra existência
É assim como se a rocha dilatada
Fosse uma concentração de tempos

É assim como se o ritmo do nada
Fosse, sim, todos os ritmos por dentro
Ou, então, como uma música parada
Sobre uma montanha em movimento


Morro Dois Irmãos, en Río de Janeiro (Fotografía de bereh!)




sábado, 6 de octubre de 2018

Michael Khan - The Bowman, Mariette cruiser, St. Tropez, France








(Vista en Casa da Biqueira)


Shostakovich - Octubre




Dmitri Shostakovich: Octubre, Op.131 (1967) - Poema sinfónico.

Orquesta Sinfónica de Gothenburgo, Neeme Järvi.





viernes, 5 de octubre de 2018

Adiós a un trompetista: Jerry González




¡Qué triste final el del trompetista Jerry González!


"Muere en un incendio en Madrid el gigante del jazz latino Jerry González", de Diego A. Manrique (El País, 1-10-2018)





Wisława Szymborska, 'Correo literario' y un poema suyo



B. K., Radom. A juzgar por la caligrafía, el autor no es una persona de avanzada edad, es decir, tiene aún por delante una gran cantidad de benévolo tiempo. Así que, que lea buena poesía y que la lea bien, siguiendo las infinitas posibilidades de cada palabra utilizada. Se trata, ni más ni menos, de las mismas palabras que reposan muertas en los diccionarios o que tienen una vida gris en el habla cotidiana. ¿Cómo es posible que en la poesía brillen con esa luz, como si fueran completamente nuevas y hubieran sido descubiertas un momento antes por el poeta? He ahí, como diría Horacio.

Wisława Szymborska

Correo literario (Wisława Szymborska). Traducido por Abel Murcia y Katarzyna Moloniewicz. Nórdica Libros, marzo 2018.


"Wisława Szymborska, tan reacia a hablar de su poesía, llevó durante años en la revista Vida Literaria lo que podríamos denominar un «consultorio de escritores», en el que entre líneas y con esa fina ironía presente en toda su obra, podemos entrever su particular concepto de la literatura."

Sigue en  Nórdica libros


Como brillan las palabras en los poemas de Wisława Szymborska, por ejemplo en éste:


ES UNA GRAN SUERTE

Es una gran suerte
no saber con exactitud
en qué mundo vivimos.

Saberlo exigiría
existir mucho tiempo,
mucho más de lo que él dura.

Conocer otros mundos,
siquiera para compararlos.

Elevarse por encima del cuerpo,
maestro indiscutible
en establecer límites
y presentar dificultades.

Por el bien de la ciencia,
por la claridad de la imagen
y de las conclusiones definitivas,
alzarse por encima del tiempo
en cuyo seno todo fluye y gira.

Desde esta perspectiva
adiós para siempre,
detalles y anécdotas.

Contar los días de la semana
debería parecer
una actividad sin sentido

echar una carta al buzón,
una travesura de adolescentes,

el letrero «No pisar el césped»
una advertencia delirante.

De su libro Fin y principio (1993)


Leído en Paisaje con grano de arena (Wisława Szymborska) Traducción de Ana María Moix y Jerzy Wojciech Sławomirski. Lumen, 3ª edición, 2011.






jueves, 4 de octubre de 2018

Una foto de Alison McCauley







The Moody Blues - My Song



MY SONG

I'm going to sing my song
And sing it all day long
A song that never ends
How can I tell you, all the things inside my head.

The change in these past years
Has made me see our world
In many different ways
How can I tell you, love can change our destiny.

Love can change the world
Love can change your life
Do what makes you happy
Do what you know is right
And love with all your might
Before it's too late

Where did I find all these words
Something inside of me is burning
There's life in other worlds
Maybe they'll come to earth
Helping man to find a way

One day I hope we'll be in perfect harmony
A planet with one mind
Then I could tell you
All the things inside my head

I'm going to sing my song
And sing it all day long
A song that never ends
How can I tell you, all the things inside my head.

I'm going to sing my song
A song that never ends

Composición de Mike Pinder

Letra de My Song © Warner/Chappell Music, Inc, Peermusic Publishing, BMG Rights Management US, LLC




Every Good Boy Deserves Favour (1971)





(Charlotte Rampling, fotografiada en los años setenta por Norman Parkinson)



miércoles, 3 de octubre de 2018

Un aforismo de Eduardo García




La incógnita en estado puro es el semblante.

Eduardo García



Las islas sumergidas (Eduardo García). Cuadernos del Vigía, Granada, 2014.


Eduardo García, São Paulo, 1965 - Córdoba, 2016






(Georg Grosz, Autorretrato)


martes, 2 de octubre de 2018

Carlos Gentil-Homem y Ernesto de Sousa - Cartel [Alegría]



Carlos Gentil-Homem y Ernesto de Sousa, 1971, Cartaz [Alegria]




(ernestodesousa.com)




lunes, 1 de octubre de 2018

Adiós a Charles Aznavour con 'Emmenez moi'










(Charles Aznavour, retratado en una calle de París en 1956 por Frank Horvat)



Antonio Martínez Sarrión y Manuel Vicent



el cine de los sábados

maravillas del cine galerías
de luz parpadeante entre silbidos
niños con su mamá que iban abajo
entre panteras un indio se esfuerza
por alcanzar los frutos más dorados
ivonne de carlo baila en scherezade
no sé si danza musulmana o tango
amor de mis quince años marilyn
ríos de la memoria tan margos
luego la cena desabrida y fría
y los ojos ardiendo como faros

Antonio Martínez Sarrión


Teatro de operaciones (1967)


Fotograma de 'El gorila', con Edward Norris y Anita Louise.


Meditación en torno a un gorila

Por el otoño de 1944 comenzó a construirse el cine en el pueblo. A media mañana, el maestro de la escuela nos llevaba de recreo a las afueras en fila de dos y yo iba cogido de la mano del niño que era mi mejor amigo. Juntos veíamos a los obreros encaramados en un andamio y después a los pintores que le daban una capa de color crema a la fachada. Seguíamos al día el lento proceso de las obras de la misma forma que se va construyendo un sueño, el altillo donde iría el proyector, el patio de butacas en ligera pendiente, el escenario bajo la pantalla, todo iba tomando realidad fuera ya de la imaginación, y aunque el cura decía que el cine era un invento del diablo, eso no hacía sino excitarme aun más. Por Navidad, el nombre del cine en grandes letras romanas dentro de una orla acabó de completarse. Se llamaría Cine Rialto y en su pantalla, muy pronto, comenzarían a cabalgar, a disparar, a bailar, a besarse los héroes que veía en los pasquines y en los prospectos de mano.

Como en la primera secuencia de la película Cinema Paradiso, de Giuseppe Tornatore, hace unos días recibí una llamada de un familiar del pueblo para decirme que aquel niño del que iba cogido de la mano en fila de dos cuando pasábamos frente al Cine Rialto, aquel niño que luego sería panadero, al que ayudaba a amasar pan de madrugada durante las vacaciones, con el que de chavales en su moto Lambretta íbamos a la playa y a las verbenas de verano por los pueblos, aquel niño que me fue fiel siempre con su amistad incondicional, aquel niño que se llamaba Sebastianito Ballester, había muerto. A lo largo de la vida, cuando hace muchos años que uno ha abandonado el pueblo, se producen unas llamadas que te golpean el corazón. Un día te dicen: "¿Te acuerdas de Totó, aquel que llevaba la máquina en la cabina del cine? Ha muerto". O tal vez el que ha muerto es el maestro de escuela que te enseñó la ortografía o aquel entrañable tonto del pueblo que tanto te quería y te saludaba con aspavientos al cruzarse contigo en la calle.

Tenía nueve años cuando mi padre, después de rezar el rosario, permitió que fuera por primera vez al cine en compañía de aquel niño. Ponían la película El gorila, con Bela Lugosi. El espanto que me produjo aquel monstruo en la pantalla se ha diluido en la memoria; en cambio me perdura con toda intensidad el pánico que al salir del cine a medianoche mi amigo comenzó a correr, gritando que el gorila nos perseguía. Al perderlo de vista me quedé solo en un oscuro callejón, paralizado bajo la luna llena que creaba la sombra siniestra de un gorila a mi espalda. El terror de aquella noche de invierno aún lo conservo muy vivo.

A partir de entonces, a lo largo de la vida, he deconstruido ese terror con la experiencia frente a tres gorilas de carne y hueso. En 1964, en el zoo de San Diego de California, a la hora de cerrar el parque, cuando todos los visitantes ya lo habían abandonado, me vi solo sin ningún guardián alrededor ante la jaula de un gorila agarrado a los barrotes. Me quedé unos minutos ante ese animal cuya mirada me sobrecogió porque trasportaba un pensamiento que creí entender. Ambos nos miramos hasta el fondo de los ojos y el gorila parece que quería decirme: te conozco desde aquella noche de invierno y sé lo que te pasa. Ningún psicólogo argentino me había hablado así.

Muchos años después, en 1994, acabada la matanza entre hutus y tutsis ruandeses con un millón de muertos, en el aeropuerto de Kigali había quedado en pie un gorila disecado en cuyo cuerpo acribillado conté hasta veintitantos impactos de bala, pero el animal tótem del país permanecía aún en pie entre los restos de la urna destrozada por el tiroteo, como símbolo de la crueldad de los humanos.

Hace poco, durante un viaje a la selva de los Virunga, en Ruanda, nuestro guía nos llevó después de una hora de camino a ver una familia de gorilas. Eran 17 ejemplares bajo la autoridad de un macho alfa que al ver nuestra pequeña expedición se golpeó el pecho en un alarde de dominio. Después sucedió un hecho insólito, según el guía. Una gorila se desprendió del grupo y al pasar por mi lado me dio con el dorso de la mano un toque en la entrepierna. Consulté este hecho con un psicólogo argentino, quien me dijo: "Tal vez deberías escribirle una carta de amor. En algún lugar del subconsciente encontrarás la respuesta".

Todo empezó a los nueve años una noche de invierno en el pueblo, cuando después de la película El gorila, en el Cine Rialto, vi con terror que mi amigo se alejaba corriendo en la oscuridad, aquel amigo de la infancia, que ha muerto.

Manuel Vicent

(El País, 20 de julio de 2018)